Cuando el cliente grita su información personal (¡y todo el mundo escucha!)
¿Alguna vez te ha pasado que vas a un hotel, banco o farmacia y, sin darte cuenta, terminas diciendo en voz alta información que mejor hubieras guardado para ti? Créeme, no eres el único. Hay gente que apenas cruza la puerta y ya está gritando su número de habitación, correo electrónico y hasta el NIP de su tarjeta, como si estuvieran en una subasta y el que más datos revele, ¡se lleva el premio mayor! Hoy vamos a hablar de esa curiosa tendencia tan humana (y tan peligrosa) de compartir datos personales en público, inspirados por anécdotas que parecen chiste, pero son anécdota.