La venganza más pequeña: cuando un compañero de trabajo te hace dudar de tu realidad
¿Alguna vez has sentido que alguien en el trabajo está jugando con tu mente? Imagina llegar a tu chamba y que, de repente, empiezas a notar que tus cosas no están donde las dejaste, o peor aún, desaparecen y luego reaparecen exactamente en el mismo lugar. Empiezas a preguntarte si te estás volviendo loco... hasta que descubres que todo es parte de una bromita de un compañero. ¿Qué harías en esa situación? Pues hoy te cuento una historia real, sacada directamente del internet gringo, que se siente tan cercana como cualquier anécdota de chamba en Latinoamérica.
Esta es la historia de una venganza pequeña, de esas que no involucran gritos ni peleas, solo mucho ingenio, paciencia y un poco de malicia. Porque, como dicen por acá, “el que ríe al último, ríe mejor”.