Cuando el papel para la caja registradora casi tumba a la empresa: una historia de pedidos y malentendidos
¿Alguna vez pensaste que algo tan simple como el papel para la caja registradora podría poner en jaque a toda una empresa? Pues abróchate el cinturón, porque la historia de hoy es digna de una buena charla con café y pan dulce, ¡de esas que te hacen reír y pensar en todos los enredos que pasan en la oficina!
Imagínate esto: trabajas en la distribución de una empresa de materiales para construcción. Todo se pide por fax (¡sí, fax, como en los 90!), y los rollos de papel para la caja registradora llegan en cajas de 50. Las tiendas piden "dos", pero nadie aclara si son cajas o rollos individuales. ¿El resultado? Un desmadre de inventario, confusiones y, como dirían en México, "cada quien jalando para su lado".