Cuando el hotel se cae a pedazos y los clientes pierden la cabeza: Crónica de una recepción al borde del colapso
¿Alguna vez has soñado con trabajar en un hotel, imaginando glamour, sonrisas y turistas felices? Bueno, despierta y huele el café recalentado, porque la realidad puede ser digna de una telenovela de bajo presupuesto… ¡pero sin comerciales ni final feliz! Te invito a asomarte al mundo poco glamoroso de la recepción hotelera, donde el verdadero reto no es conseguir la propina, sino sobrevivir a la avalancha diaria de quejas… y a los dueños que viven en otro planeta.