El madrugador que quería su habitación antes del gallo: historias de check-in imposible en hoteles
Todos hemos tenido ese amigo o familiar que cree que “el que madruga, Dios lo ayuda”. Pero, ¿alguna vez te has preguntado si eso aplica para llegar a un hotel a las 6:30 de la mañana esperando que tu habitación esté lista? Hoy te cuento una historia de esas que solo pueden pasar en la recepción de un hotel, donde la paciencia es la mejor herramienta y las anécdotas nunca faltan.
Imagina: es temprano, ni el sol ha desperezado del todo, la cafetera apenas empieza a calentar, y la recepcionista está más cerca de ser un zombi que un ser humano alegre. De repente, entra un huésped con una sonrisa de lunes y la esperanza de que su habitación esté lista… ¡siete horas antes del check-in oficial! ¿Qué harías tú?