Cuando el huésped fotógrafo se volvió el protagonista del hotel: historias de “servicio” y surrealismo en recepción
Trabajar en la recepción de un hotel puede ser como subirse a una montaña rusa sin cinturón de seguridad: nunca sabes qué locura se presentará en la próxima curva. Hay días tranquilos, de café y sonrisas, y otros donde parece que el universo junta a todos los huéspedes más complicados en la misma noche. Hoy les traigo una historia que, aunque suene a episodio de La Rosa de Guadalupe, es real y, créanme, es digna de telenovela mexicana.