Cuando la vista a la alberca es exactamente lo que reservaste… pero igual te quejas
¿Te has preguntado alguna vez qué espera la gente cuando reserva una habitación de hotel? A veces, aunque todo esté clarísimo desde el inicio, hay personas que parecen buscarle tres pies al gato. Hoy te traigo una historia real que sucedió en un hotel cualquiera, de esas que demuestran que nunca falta el cliente que convierte lo lógico en algo surrealista.
¿Te imaginas reservar una habitación con vista a la alberca, llegar y quejarte porque… efectivamente, la vista es a la alberca? Pues prepárate, porque esta historia es digna de una telenovela… pero con mucho más cloro y mini jabones.