Cuando los niños salvan el día (y a su mamá) en la recepción del hotel
¿Alguna vez han visto a dos niños caminando solos por la recepción de un hotel a la medianoche? Yo tampoco, hasta que leí una anécdota que me hizo reír, reflexionar y recordar cómo, a veces, los más pequeños terminan dándonos grandes lecciones de humanidad… y de vergüenza ajena.
La escena es digna de telenovela: dos niños, uno de cinco y otro de tres años, tomados de la mano, caminando con la determinación de quien va a salvar el mundo, pero con la ternura que solo los chamaquitos pueden tener. ¿La misión? Ayudar a su mamá en un momento de apuro, mientras el recepcionista, medio dormido, trata de entender qué demonios está pasando a las 12:30 de la madrugada.