Cómo le puse fin a las noches de pasión ruidosa de mi vecino: venganza musical a la mexicana
¿Alguna vez has tenido vecinos tan escandalosos que ni los tapones para los oídos ni la Virgen de Guadalupe logran darte paz? Si vives en departamento, seguro sabes que el verdadero soundtrack de tu vida no lo eliges tú: a veces es reggaetón a todo pulmón, otras veces el perro que ladra sin parar… y, de vez en cuando, una pareja que parece estar grabando una telenovela de Televisa en vivo. Hoy les traigo una historia de esas que hacen justicia poética: cómo un vecino harto utilizó la música como antídoto para el “amor excesivo” de quienes vivían abajo.