Cuando el correo electrónico se convierte en venganza: la lección del “Responder a todos”
¿Quién no ha tenido ese colega en la oficina que mete su cuchara en todo y no puede resistirse a opinar aunque nadie se lo haya pedido? En Latinoamérica, solemos decir que hay gente que “se pone la camiseta”... pero a veces la traen tan puesta que no dejan de meterse en lo que no les toca. Hoy, te cuento una historia de esas que nos hacen pensar dos veces antes de picar el botón de “Responder a todos”, porque aquí, la venganza fue tan dulce como un café recién hecho en la sobremesa.