¡Voy a reportarte! La tragicomedia de los depósitos en hoteles y las tarjetas retenidas
¿Alguna vez saliste de un hotel convencido de que el recepcionista te estaba robando “tu dinero” del depósito? ¿Te has sentido tentado a llamar al gerente, a la PROFECO, o hasta a tu tía abogada porque tu banco no te libera esa famosa retención? Si tu respuesta es “sí”, no te preocupes: no eres el único. Este drama se repite todos los días en hoteles de todo el mundo, pero hoy te voy a contar lo que realmente sucede detrás del mostrador y por qué, en serio, no es culpa del pobre chico de recepción.
El misterio de la retención: ¿dónde está mi dinero?
Imagina que llegas a un hotel en la Ciudad de México, Buenos Aires o Bogotá. Todo marcha bien hasta que, al hacer check-in, te piden una tarjeta para “un pequeño depósito por incidentales”. Tú piensas: “Va, todo bien”. Pero al hacer check-out, ¡zas! Resulta que tu saldo sigue igual de bajo y tu banco parece ignorar la liberación del dinero como si fuera tu ex ignorando tus mensajes.
Lo curioso es que el proceso es el mismo en casi todos los hoteles: al hacer check-in, se realiza una “autorización” en tu tarjeta (no es un cobro real, solo se bloquea un monto). Cuando te vas, el hotel libera esa retención... pero el banco puede tardar días, o hasta una semana, en reflejarlo. Como comentó un recepcionista en Reddit: “El sistema del hotel libera la retención, pero ahí ya depende de tu banco. ¡No hay botón mágico para que el dinero regrese en segundos!”
Y sí, hay bancos que parecen funcionar al ritmo de una tortuga con cruda. Por ejemplo, varios usuarios contaron que bancos como Wells Fargo o tarjetas prepagadas pueden tardar hasta 10 días hábiles en liberar esos fondos. En Latinoamérica no nos quedamos atrás: muchos bancos ni siquiera diferencian entre una retención y un cobro real en su app, así que no ayuda mucho, ¿verdad?
Cuando el drama hotelero supera a la novela
Ahora, lo que nadie te cuenta es que para los recepcionistas de hotel, este tipo de reclamos son el pan de cada día. Un usuario de la comunidad resumió la situación con humor: “¿De verdad cree la señora que yo quiero arriesgar mi empleo por quedarse con su depósito de $100? Si fuera así, mínimo me voy con el minibar entero”. Otro agregó: “La gente cree que si no le das lo que quiere es porque no te da la gana, no porque simplemente no se puede”.
Y para ponerle sabor al asunto, siempre hay quienes amenazan con llamar al abogado, a la policía, o hasta a la embajada. Un recepcionista contó: “Me encanta cuando me dicen ‘¡Voy a llamar a mi abogado!’. Si el depósito de $100 te tiene tan apretado, ¿de dónde vas a sacar para pagarle al abogado?”. Otros comparten historias parecidas: “Una vez una señora llamó a la policía porque juraba que la mesera le robó el celular... y había cientos de personas pasando por la calle”.
En resumen, el personal del hotel siempre termina siendo el “villano” de la historia porque, claro, es más fácil enojarse con alguien que tienes enfrente que aceptar que el sistema bancario es lento y confuso.
¿Por qué nadie entiende las retenciones? (Y cómo evitar el show)
Aquí va el truco: en realidad, nadie explica bien cómo funcionan las retenciones ni al sacar una tarjeta ni al reservar un hotel. Un usuario lo dijo directo: “No existe un manual que explique esto cuando te dan tu tarjeta de crédito, así que la gente se imagina mil cosas y luego llegan los malentendidos”. Y como bien apuntó otro: “Si nunca te ha faltado el saldo, ni te das cuenta de la retención porque no afecta tu día a día”.
Las retenciones son comunes en hoteles, renta de autos, gasolineras y hasta en apps de delivery, pero cada banco y cada país tiene sus propios tiempos y reglas. En Latinoamérica, además del clásico “espere de 3 a 5 días hábiles”, tenemos la variante “espere a que se dignen”, sobre todo si es fin de semana o hay feriado de por medio.
¿El consejo de oro? Usa tarjeta de crédito en vez de débito, pregunta el monto de la retención y ten paciencia. Y si de plano ves que tu dinero no regresa después de una semana, llama a tu banco, no al hotel. Créeme, el recepcionista agradecerá que no le grites por teléfono a las 7 de la mañana.
El toque latino: paciencia, humor y un poco de drama
En Latinoamérica tenemos fama de ser apasionados, pero también de saber reírnos de nuestras desgracias. Así que la próxima vez que sientas el impulso de reclamar a la recepción porque “te están robando”, recuerda que hay una fila de personas detrás de ti con la misma duda, y todos los recepcionistas del continente han escuchado cada amenaza, reclamo y teoría conspirativa posible.
Como diría cualquier abuelita: “Hijo, la paciencia todo lo alcanza”. Y si no, siempre puedes desquitarte contando tu propia anécdota en redes, porque aquí todos tenemos una historia que contar.
¿Te ha pasado algo parecido en un hotel o con tu banco? ¿Cuál ha sido tu peor experiencia con una retención? Cuéntanos en los comentarios y comparte este blog con ese amigo que siempre piensa que el hotel lo quiere estafar. ¡Así, entre todos, aprendemos y nos reímos juntos!
Publicación Original en Reddit: “I’m Going To Report You!”