Venganza escolar: cómo una niña de 8 años le dio una lección épica a su enemiga en Rusia
¿Quién no recuerda a ese compañero o compañera de la primaria que parecía tener como misión en la vida hacernos la existencia imposible? Todos, en algún momento, tuvimos un “archienemigo” en la escuela, ese ser que nos robaba la merienda, nos hacía bromas pesadas o, simplemente, nos miraba feo en el recreo. Pero… ¿alguna vez pensaste en vengarte de una forma tan creativa que hasta el maestro termina dando una lección de vida? Hoy te traigo una historia que sucedió en Rusia, pero que podría haber pasado perfectamente en cualquier primaria de Latinoamérica, donde la picardía y el ingenio van de la mano desde pequeños.
El origen de una enemistad con plumas rosas
La protagonista de esta historia, que tenía apenas 8 o 9 años, nos cuenta que tenía una compañera de clase que era su “enemiga eterna”. El conflicto comenzó con un clásico de las infancias: el préstamo no devuelto. Resulta que le prestó una capa rosa con plumas (¡qué nivel de glamour para una fiesta escolar!) y jamás volvió a verla, porque la otra niña simplemente negó la existencia del préstamo. Como si eso fuera poco, la madre de la enemiga, en lugar de calmar las aguas, consiguió el número de teléfono de la protagonista para acusarla de molestar a su hija, cuando en realidad era al revés. ¡Vaya descaro!
Pero claro, en la primaria el que acusa, pierde. Así que nuestra pequeña heroína decidió que no podía “irse de chismosa” porque su enemiga siempre se burlaba de ella por ser más chica, entonces planeó una venganza digna de telenovela.
El insulto que se volvió lección (y venganza)
El momento clave llegó cuando, delante de varios testigos, la enemiga le gritó “lesbiana”. En pleno Rusia de los 2000, donde temas de diversidad sexual eran tabú (imagina lo que hubiera sido aquí en Latinoamérica en esa época), esto era considerado un insulto grave.
Aquí es donde la protagonista desplegó su mejor actuación: con cara de inocencia, se acercó a la maestra y le preguntó, “Seño, ¿qué significa lesbiana?”. La maestra, que según la autora era una señora muy estricta, se puso pálida y pidió explicaciones. ¿Quién te dijo eso? Y, por supuesto, la pequeña señaló a su enemiga con lagrimones fingidos, preguntando si eso era algo malo.
La reacción fue inmediata. La maestra le echó un regaño monumental a la niña acusada, la amenazó con llevarla con la directora por bullying y hasta llamó a su mamá a la escuela para hablar seriamente. Como diríamos aquí: “le cayó todo el peso de la ley escolar”.
Lo irónico y hermoso del asunto es que, como la protagonista fingió no saber qué significaba la palabra, la maestra terminó dando una explicación bastante abierta sobre las orientaciones sexuales, lo cual fue un giro inesperado para todos. Incluso la autora lo recuerda con cariño y sorpresa, porque una profesora tan dura fue capaz de hablar del tema sin prejuicios, algo casi impensable en esa época y lugar.
Justicia poética y risas en los comentarios
La historia, que fue compartida en Reddit, recibió muchísimos comentarios de apoyo y risas. Un usuario lo resumió perfectamente: “¡8 años y ya eras una genia de la venganza!”. Otros, que también sufrieron bullying en la infancia, comentaron lo satisfactorio que es ver cuando los bullies reciben lo que merecen. Aquí en Latinoamérica, donde todos tenemos historias de “ser el más vivo del salón”, muchos se sentirían identificados.
Además, una de las cosas que más llamó la atención fue la actitud inesperadamente progresista de la maestra. Como comentó la autora después, ni ella puede creer que su estricta profesora soviética manejara el tema con tanta naturalidad, y hasta bromea diciendo que le gustaría decirle a su enemiga, años después, que tenía razón: “Me descubrió antes de que yo misma supiera que me gustaban las mujeres. Sufrió las consecuencias por tener razón, ja ja”.
¿Y la capa rosa con plumas? Nunca apareció. Pero, como le enseñó su mamá, que era mejor no hacer leña del árbol caído, la protagonista aprendió que a veces la mejor venganza es dejar ir ciertas cosas y disfrutar el triunfo moral.
¿Por qué nos gusta tanto este tipo de historias?
Las anécdotas de venganza pequeña nos fascinan porque, en el fondo, todos soñamos con ese momento en el que logramos darle una lección a quien nos molesta, sin tener que rebajarnos a su nivel. Como decimos por acá, “el que ríe al último, ríe mejor”. Y si encima podemos aprender algo en el proceso, mejor todavía.
Uno de los comentarios más celebrados fue de alguien que contó una situación similar defendiendo los derechos LGBT+ en su escuela y cómo el humor puede ser la mejor arma para enfrentar el bullying. Y es que, a veces, los insultos que nos lanzan terminan siendo lo que nos impulsa a aceptarnos y a ser más fuertes. Como resumió alguien más: “La mejor venganza es convertir la ofensa en una lección para todos”.
Conclusión: La picardía y el ingenio nunca pasan de moda
Esta historia nos recuerda que, con un poco de astucia y sin perder la ternura, es posible enfrentar a los bullies y salir ganando. Y aunque la capa rosa nunca volvió, nuestra protagonista ganó algo mucho más valioso: la satisfacción de haber dado una lección inolvidable y, de paso, haber sembrado una semilla de tolerancia en su salón.
¿Tú también tienes una historia de venganza escolar o algún momento donde el ingenio te salvó? ¡Cuéntanos en los comentarios! Y recuerda: nunca subestimes el poder de una niña lista… ni de una buena capa rosa con plumas.
Publicación Original en Reddit: How I got my elementary school enemy in trouble lol