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Venganza con Vaselina y cera: La dulce justicia de una exnovia ingeniosa

Joven reflexionando sobre sus decisiones mientras apoya a su novio en la universidad, estilo fotorrealista.
Esta imagen fotorrealista captura a una joven sumida en sus pensamientos, recordando los sacrificios que hizo para apoyar a su novio de la secundaria en la universidad. Su historia es un testimonio de amor, resiliencia y las lecciones aprendidas en el camino.

¿Quién no ha soñado alguna vez con darle una cucharada de su propio chocolate a ese ex que se pasó de listo? En la vida real, pocas veces tenemos la oportunidad, pero cuando llega… ¡hay que aprovecharla como se debe! Hoy te traigo una anécdota que arrasó en Reddit y que, entre risas, cera y Vaselina, nos recuerda que la creatividad es el mejor aliado cuando la justicia poética llama a la puerta.

Imagina que, recién salida de la prepa, dejas todo por irte a vivir con tu novio a otro estado. Sin carro, trabajando como burro para mantener el depa, pagas cuentas mientras él estudia y… bueno, digamos que no era ni el más agradecido ni el más respetuoso. Pero ahí no termina la cosa: una noche, entre cervezas y borrachera, empieza a soltar comentarios homofóbicos sobre un familiar tuyo. Y aunque le pides que pare, sigue y sigue… Hasta que el karma (y el alcohol) lo dejan noqueado.

Vaselina, imaginación y un toque de malicia: la venganza perfecta

Aquí es donde nuestra heroína decidió que era momento de aplicar la ley del hielo… ¡pero en versión creativa! Mientras el susodicho roncaba desnudo, ella tomó un poco de Vaselina y se la untó discretamente en la famosa “raja de canela”. Pero eso no fue todo: también embadurnó el cuello de una botella de cerveza y la dejó justo al lado de la cama. Esa noche, ella prefirió dormir en el sillón y, a la mañana siguiente, le preguntó casualmente cómo había dormido. Él, incómodo, apenas levantó la mirada en una semana… y jamás mencionó nada.

Lo mejor es que, como señaló un comentarista (en perfecto español latinoamericano sería algo así como: “La Vaselina fue la cereza del pastel, ningún daño real, pero la paranoia lo hizo sufrir más que cualquier regaño de suegra”) la verdadera venganza estuvo en dejar que su mente hiciera todo el trabajo. La autora misma resumía: “No le hice nada, pero nunca volvió a ser homofóbico… que aprenda a respetar”.

Y claro, la comunidad de Reddit —que tiene fama de creativa y vengativa— aplaudió la movida. Algunos incluso bromearon con que “la diferencia entre valentía y locura es una buena base ancha”, haciendo referencia a la importancia de no meter objetos peligrosos “ahí”. Otros, más serios, aprovecharon para dar consejos de salud: “Nunca metan botellas ni objetos abiertos en el recto. Pueden causar daños graves y terminar en la sala de emergencias”. ¡Consejo médico gratis, cortesía de internet!

Cera depilatoria y el arte de dejar huella (literalmente)

Pero la historia no acaba ahí, porque cuando el karma toca, ¡toca dos veces! Resulta que la protagonista descubrió que el novio la estaba engañando. Como si no fuera suficiente, él tuvo el descaro de emborracharse y echarle la culpa. Ella, demostrando una paciencia de santa y una mente de villana de telenovela, decidió dejarle un recuerdito antes de irse: sacó sus tiras depilatorias pre-enceradas y, mientras él dormía, le puso una en la pierna, otra en el pecho y la más legendaria… ¡una cruzando la ceja!

Varios comentaristas no pudieron evitar reírse: “La de la ceja es criminal, pero sobre todo, ¡genial!” dijo uno, mientras otros advertían (con ese tonito de tía preocupada): “Las cejas no siempre crecen igual, cuidado con eso”. Y sí, años después, la autora comentó que vio una foto de su ex… y la ceja nunca volvió a ser la misma. “¡Ups!”, escribió, y miles de internautas aplaudieron la travesura.

Además, como broche de oro, ella se llevó todos los encendedores, velas, fósforos… ¡hasta el tostador! Porque en tiempos de crisis, hasta la resistencia del tostador sirve para prender un cigarro. ¿Quién dijo que el ingenio latinoamericano no es universal?

¿Justicia poética o travesura sin maldad?

Como en toda buena historia viral, no faltaron los que se indignaron: “Eso es abuso, no venganza”, recriminó alguno. La autora aclaró: “No lo agredí, sólo dejé que su imaginación hiciera el resto… que aprenda a no ser una mala persona”. La mayoría, sin embargo, vio la situación como una lección divertida sobre cómo el karma puede ser tan dulce (y pegajoso) como una tira de cera.

Un usuario incluso compartió su propia anécdota: “En el ejército, le rasuramos la ceja a un compañero borracho. Cuando despertó, tuvo que afeitarse la otra para no parecer loco. ¡El sargento no entendía por qué se veía tan raro!” Y así, entre historias y consejos para quitar tiras de cera con aceite de oliva o secadora de pelo, la comunidad celebró la creatividad y la osadía de la protagonista.

Reflexión final: Cuando la venganza es un arte (y una advertencia)

Esta historia nos deja varias moralejas: primero, nunca subestimes la creatividad de una persona cansada y decepcionada. Segundo, el respeto no se exige, se gana… y si no lo das, puede que termines con más que el corazón roto. Y tercero: si tienes tiras de cera en casa, ¡piensa dos veces antes de dormirte borracho!

¿Y tú? ¿Alguna vez planeaste una venganza chiquita pero efectiva? Cuéntanos en los comentarios tu mejor (o peor) travesura, que aquí, como en cualquier sobremesa latina, ¡nos encanta un buen chisme!


Publicación Original en Reddit: Exactly bf learned. Over and over again.