Venganza con aroma a atún: Cuando el karma llega en la oficina
¿Alguna vez has sentido que el ambiente en tu oficina se parece más a una telenovela que a un lugar profesional? Imagínate trabajar día a día junto a alguien que parece tener un doctorado en chismes, intrigas y hacerte la vida imposible… y, de repente, la venganza llega en forma de un inesperado y apestoso aliado: el atún.
Esta es la historia de una pequeña pero sabrosa venganza que está sacudiendo Reddit y, quién sabe, quizá te saque una sonrisa o te haga recordar a esa “compañera” que todos alguna vez hemos sufrido.
Cuando el ambiente laboral se vuelve una jungla… y el jefe solo mira
En muchas oficinas de Latinoamérica, todos conocemos a ese personaje que parece haber nacido para meter cizaña. La protagonista de nuestra historia, una usuaria de Reddit, cuenta que su compañera de trabajo la ha hecho pasar por un verdadero viacrucis: inventar chismes, mentirle al jefe para que la regañen, esparcir rumores y, para colmo, después actuar como si nada, bromeando y sonriendo cual villana de telenovela venezolana.
La situación, lejos de ser una anécdota aislada, es tristemente común. Como bien comentó un usuario en el post original: “Deberías ir con Recursos Humanos y dejar constancia de que está creando un ambiente hostil y mintiendo sobre ti”. Sin embargo, ¿quién no ha sentido que en muchas empresas, Recursos Humanos solo está para cuidar los intereses de los de arriba? Otro lector fue aún más directo: “En mi experiencia, RH apoya al abusador”.
La autora, cansada de intentar hacer las cosas “por el libro” y no ver resultados, decidió que era hora de tomar cartas en el asunto… aunque fuera con olor a mariscos.
La venganza es un plato que se sirve… en la silla
El clímax de la historia llegó con un almuerzo aparentemente inocente: un sobre de atún. Pero, como diría cualquier abuelita mexicana, “Dios aprieta pero no ahorca”, y el destino (o la torpeza calculada) hizo que el atún terminara “accidentalmente” esparcido sobre la silla tapizada de la compañera problemática.
¿El resultado? La autora no pudo ver el espectáculo de primera mano porque la “villana” no fue a la oficina ese día, pero la idea de imaginarla sentada sobre esa bomba aromática le dio una satisfacción digna de un final de capítulo de “La Rosa de Guadalupe”.
Las reacciones no se hicieron esperar. Un usuario, claramente divertido, escribió: “Le enviaste un tunagram apestoso”. Otro, más pragmático y desconfiado, advirtió: “Eso puede sentirse bien por un minuto, pero podría salirte el tiro por la culata si se entera. Mejor documenta todo y protégelo ante RH”.
¿Justicia o simple desahogo? El dilema de la venganza pequeña
La historia abrió un debate interesante entre quienes han sufrido acoso laboral y quienes creen que la venganza solo trae más problemas. En los comentarios, algunos relataron experiencias similares: “Ocho años en la empresa y una compañera floja y odiosa me arruinó la vida con sus mentiras… al final, el que terminó despedido fui yo”. Otros, en cambio, celebraron la creatividad: “Hermoso”, “Diabólico pero sutil” o “Ahora la oficina olerá a mercado de mariscos por días”.
En Latinoamérica, donde muchas veces falta apoyo institucional, no es raro que la gente busque pequeñas venganzas para sobrevivir en ambientes tóxicos. ¿Es lo correcto? Probablemente no, pero como dice el dicho, “El que no oye consejo, no llega a viejo”… y a veces ni el consejo ni RH funcionan.
La propia autora del post comentó que, después de intentar todo por la vía formal y recibir solo “pláticas” sin consecuencias, perdió la fe en sus superiores. “Si vuelven a pasar cosas, me voy directo a RH”, aseguró, pero mientras tanto, el atún fue su válvula de escape.
Reflexión final: Entre risas y olor a pescado
¿Quién no ha soñado con una pequeña venganza inofensiva contra ese compañero insoportable? En el fondo, esta historia es más que un chisme gracioso de oficina: es un reflejo de lo difícil que puede ser luchar contra el acoso laboral cuando los mecanismos institucionales no funcionan.
Quizás la próxima vez que pases por la sección de pescados en el supermercado, recuerdes que el atún puede ser más poderoso de lo que parece. Eso sí, si decides probar la “justicia del mar”, recuerda: lo importante es cuidar tu trabajo, tu paz mental y, si puedes, documentar todo para que no termines con más problemas que olores.
¿Tú qué harías en una situación así? ¿Alguna vez tuviste que lidiar con un compañero tóxico? ¡Cuéntanos tu historia en los comentarios y comparte este post con ese amigo que seguro le hará gracia!
Porque, aunque la venganza no sea la solución, al menos nos regala un buen chisme para el café de la tarde.
Publicación Original en Reddit: Coworker gets just a small ounce of revenge she deserves