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Venganza bajo cero: Cuando la nieve se convierte en cómplice del empleado cansado

Estacionamiento cubierto de nieve frente a Casey's durante una temporada invernal, resaltando los retos de la gestión.
Una representación cinematográfica de un Casey's cubierto de nieve, capturando el caos de un turno invernal y las dificultades de un gerente ausente.

En el mundo laboral, todos hemos tenido ese jefe que parece tener un máster en escaquearse del trabajo. ¿Quién no ha sentido alguna vez ganas de dar una pequeña lección a ese superior que abusa de su puesto? Hoy te traigo una historia de Reddit que demuestra que, a veces, la mejor venganza es la que se sirve… bien fría y con pala en mano.

Te prometo que esta anécdota te hará soltar una carcajada y, quizás, hasta identificarte con el protagonista. Así que ponte cómodo, prepárate un cafecito y disfruta de este relato que nos recuerda que el karma, tarde o temprano, llega.

La jefa floja y el empleado con agallas

Imagina que estás en plena temporada de invierno, con una nevada de esas que dejan la ciudad paralizada y los autos tapados hasta las ventanas. Nuestro protagonista trabajaba en una tienda (como un Oxxo o un Kiosko), donde el ambiente no era precisamente cálido, y mucho menos cuando la nueva gerente llegó. Esta mujer no salía de su oficina, solo se asomaba para dar órdenes o, peor, para salir a fumar su enésimo cigarro del día.

Mientras tanto, el empleado —a quien llamaremos Juan para hacerlo más nuestro— sudaba la gota gorda en la caja, atendiendo a clientes, reponiendo mercancía y echando ojo a la tienda. En solo dos horas, vio a la gerente salir seis veces a fumar. Cuando por fin se animó a pedir su propio descanso, la jefa puso el grito en el cielo y, para colmo, le dio una pala y la orden de despejar la nieve de la banqueta y la entrada. Así, ¡qué descanso ni qué nada!

Ingenio latino: Cuando la venganza no se deja esperar

Aquí es donde la historia se pone buena. Juan, con cara de “¿es en serio?”, salió al frío con la pala en mano. Pero, como buen latino que no se deja, tuvo una idea digna de aplauso. Al ver el coche de la gerente estacionado justo a un lado, con las huellas frescas en la nieve marcando el camino, se le prendió el foco: toda la nieve que quitó de la banqueta, la entrada y hasta los lugares de discapacitados, la fue amontonando justo frente a las puertas del carro de la jefa.

¡Imagínate la cara de la gerente cuando intentó salir a fumar y se encontró con un muro de nieve bloqueando su coche! Juan solo le sonrió y le dijo con todo el sarcasmo del mundo: “Un placer ayudar”. Los clientes y compañeros seguramente habrían aplaudido esa jugada, porque ¿quién no ha soñado con una venganza así?

La comunidad opina: “La mejor venganza es la pequeña”

Algo que hace a Reddit tan divertido es la sabiduría y el humor de la comunidad. Uno de los comentarios con más likes señaló: “¿Eso fue un descanso? ¡Si te pusieron a quitar nieve, ni a descanso llega!”. A lo que el protagonista respondió: “Para mí, un descanso es un rato sin hacer nada, pero bueno…”. Es el típico caso de “haz como que trabajas, pero en realidad te desquitas”.

Otro usuario bromeó: “¿Mugged? Donde yo vivo eso significa que te asaltó. ¿O qué te hizo?”. Aquí hay que explicar que, en inglés, “mean mug” es simplemente poner cara de pocos amigos, así que no, la gerente no asaltó a nadie… solo le lanzó una mirada de esas que matan. ¿Quién no ha recibido una mirada así de un jefe molesto?

Y para rematar, alguien preguntó: “¿De verdad hiciste todo eso en un solo descanso?”. El autor aclaró que la tienda era pequeña y estaba tan enojado que en menos de 20 minutos le armó la trampa de nieve a la jefa. Nada como la motivación que da la rabia para hacer milagros.

¿Justicia poética o simple travesura?

En Latinoamérica, sabemos bien lo que es tener que aguantar abusos laborales y jefes que creen que el descanso es solo para ellos. Historias como la de Juan nos muestran que, con un poco de ingenio y valentía, uno puede defender su dignidad sin perder el sentido del humor.

No se trata de promover la venganza per se, pero sí de celebrar esos pequeños actos de rebeldía que nos ayudan a sobrellevar los días difíciles en el trabajo. Al final, como decimos por acá, “el que ríe al último, ríe mejor”.

Y tú, ¿te animarías a hacer lo mismo?

¿Alguna vez tuviste un jefe que sacaba chispas de lo flojo (o floja) que era? ¿Te atreverías a aplicar una venganza de este tipo? Cuéntame en los comentarios tu mejor historia de “venganza chiquita” en el trabajo o comparte qué hubieras hecho tú si estuvieras en los zapatos de Juan. Recuerda: aquí nadie te va a juzgar, ¡todos hemos tenido un jefe así!

Si te gustó la historia, compártela con ese amigo que necesita reírse de sus dramas de oficina y no olvides que, a veces, la justicia llega en forma de bola de nieve… o de pala, según la ocasión.


Publicación Original en Reddit: No Breaks? Okay…