Venganza a la mexicana: Cuando tu renta vale menos que un buen susto
¿Te imaginas pagar durante todo un año por un cuarto más grande, pero acabar durmiendo en uno más pequeño y encima, sin que nadie te dé una explicación? Pues eso le pasó a un estudiante, y aunque la historia sucedió en Inglaterra, el sentimiento de coraje y ganas de hacer justicia a la mexicana es universal. Aquí te cuento cómo se desquitó a su manera, y por qué esta anécdota se volvió viral en internet.
Cuando la paciencia se acaba... y el ingenio latino aparece
Todo comenzó en una típica casa compartida de estudiantes, esas que parecen estación del Metro en hora pico: ocho cuartos, cada quien con su rutina, y la mayoría ya egresados, trabajando y sobreviviendo como pueden. Nuestro protagonista, como buen estudiante en pleno rush de exámenes finales, solo quería un lugar tranquilo para dormir y terminar la universidad.
Había pagado extra por un cuarto grande en el primer piso, pero cuando llegó, ¡sorpresa! El cuarto ya estaba ocupado por un tipo fantasma que casi nunca se aparecía y que, además, se hacía el desaparecido cada vez que querían hablar con él. El estudiante, resignado, se instaló en un cuarto más chiquito pero siguió pagando el precio premium. “Bueno, ni modo”, pensó, en modo zen.
Pero como buen latino, la paciencia tiene un límite. Pasaron los meses, el roomie fantasma nunca dio la cara, y las notas pidiendo que pagara la diferencia de la renta terminaron siendo ignoradas, como cuando le mandas el “¿me extrañas?” a tu ex y nunca responde.
La venganza nunca es buena... ¿o sí?
Al acercarse el fin de curso y con la mudanza a la vuelta de la esquina, nuestro héroe intentó una vez más hablar con el susodicho, pero el tipo salió con el clásico “Ahorita regreso y lo vemos”, versión británica del “ahorita te llamo”. Por supuesto, nunca regresó.
Fue entonces cuando el estudiante, cansado de tanto abuso y con el estrés hasta el tope, decidió aplicar una venganza chiquita pero con mucho sabor: dejó una “sorpresita” de perro en la cama del roomie fantasma y unos cuantos pescados podridos escondidos en el clóset y los bolsillos de sus trajes. ¡Imagínate el tufo cuando el tipo regresó días después! Una escena digna de telenovela mexicana, solo que aquí la villana fue la venganza.
¿Por qué no lo reportó a la agencia? El eterno debate de internet
Al compartir su historia en Reddit, cientos de personas de todo el mundo opinaron. Muchos decían: “¿Y por qué no le avisaste a la agencia?”, “¿Por qué no lo sacaste tú mismo?”, o “Eso no me pasa porque yo sí me defiendo”. Y sí, en teoría, lo más lógico era buscar ayuda formal. Pero como dijo el propio protagonista, a los 21 años, con el dolor reciente de perder a un ser querido y el estrés de no reprobar, uno no siempre tiene la energía para pelear cada injusticia.
Aquí en Latinoamérica, todos conocemos esa sensación de “mejor me aguanto y ya”, porque a veces la vida no te da para más dramas. Además, como bien comentó un usuario, si hubiera hecho todo “por la vía legal”, seguramente no habría una historia tan divertida que contar años después.
Entre risas, memes y solidaridad: la comunidad opina
Las reacciones a la anécdota fueron una mezcla de carcajadas y consejos de “se hubiera hecho así o asá”. Un usuario resumió lo que muchos pensaron: “Mejor te desquitaste con todo y pescadito, ¡bien hecho!”. Otro, con humor al estilo mexicano, comentó: “Por lo menos sí te importó lo que pasaba, aunque haya sido con olor”.
Incluso hubo quien lanzó la broma: “¿Seguro que no te llamas Amber Heard?”, en referencia al famoso escándalo de celebridades, pero aquí la historia es mucho más cercana y menos glamorosa. Lo que sí quedó claro es que, aunque la venganza fue pequeña, el sentido de justicia y el humor negro son universales.
La moraleja, como nos gusta decir por acá, es que a veces la vida no es justa y, aunque no siempre podemos resolver todo al estilo telenovela, un poquito de picaresca nunca viene mal. Y sí, oler el triunfo (o el pescado) a veces es suficiente para quedarte tranquilo.
¿Y tú, qué hubieras hecho?
Ahora cuéntame, ¿alguna vez te tocó vivir algo parecido en una casa compartida o en el trabajo? ¿Eres del team “mejor lo reporto” o del “mejor me desquito a mi modo”? Déjame tus historias o consejos en los comentarios, porque aquí todos tenemos un poco de justicieros, aunque sea en versión mini.
¿La próxima vez? Quizá convenga más avisar a la agencia… ¡pero quién le quita lo bailado (o lo olido) a este estudiante!
Publicación Original en Reddit: Got my money's worth