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Vecinos, nieve y venganza: la historia del auto rayado y la cámara indiscreta

¿Quién no ha tenido ese vecino incómodo que te saca canas verdes? Ya sabes, el que parece tener un doctorado en meterse donde no le llaman… o peor, en rayar el auto ajeno y luego hacerse el desentendido. Ahora imagina que ese vecino, o mejor dicho, esa vecina, no es una adolescente traviesa, sino una señora de 40 y tantos que se cree Fast & Furious en pleno invierno. Así empieza la historia de hoy: una mezcla de telenovela, venganza a la mexicana y mucho, pero mucho hielo.

Nieve, autos y cero espíritu navideño

Todo comenzó en un típico barrio donde el invierno no perdona y la nieve se acumula más que el chisme. Nuestro protagonista, cansado de ver cómo la hija de la vecina (¡que ni tan joven! ya ronda los 46 años) rayaba su coche una y otra vez, decidió armarse de paciencia... y de tecnología. Porque aquí en América Latina también somos de dejar cámaras puestas “por si las moscas”, y vaya que le funcionó.

Resulta que esta vecina, con más años que sentido común, no solo rayó el auto del narrador varias veces, sino que cuando llegó la época de nevadas, empezó su propio rally en la calle. Entre el hielo, la falta de palas y la nula ayuda de los demás vecinos, la señora terminó atascada y, como buen meme latino de “no pasa nada”, intentó zafarse a la mala. ¿El resultado? Chocó no una, sino ¡dos veces! el mismo carro que tenía adelante. Todo esto quedó grabado como si fuera capítulo especial de “La Rosa de Guadalupe” versión polar.

La dulce espera de la venganza… y la impaciencia

Aquí es donde la historia se pone sabrosa. El protagonista, que ya estaba hasta el copete de los rayones y sin pruebas para reclamar, vio en esto su oportunidad de oro: dejó un papelito en el coche del afectado, con su número, ofreciéndole el video del “accidente”. Pero, como buen latino desconfiado, el dueño del coche ni se apareció ni revisó su auto por tres días. Nuestro narrador se la pasó checando la cámara cada rato, esperando el momento de la verdad, y hasta preguntó a los pocos vecinos que se dejó ver si sabían de quién era el auto. Nada. Ni rastro del dueño, ni mensaje, ni llamada. Como decimos por acá: “el que espera, desespera”.

Uno de los comentarios más celebrados en la discusión fue: “Alguien siempre está mirando 😂”. Y es cierto, en estos tiempos ni la nieve tapa lo que hace la gente. Otro usuario recomendó llevar el video directo a la policía, incluso sugiriendo que podría considerarse “fuga tras accidente”, lo que aquí llamaríamos un “golpe y fuga”. ¿Quién no ha soñado con ver caer la justicia divina (o legal) sobre ese vecino que siempre se sale con la suya?

El karma y el chisme: cultura de barrio

En Latinoamérica, todos sabemos que el karma se cocina lento pero seguro. Muchos compartieron anécdotas similares, donde la solidaridad vecinal y esas pequeñas venganzas dulces ayudan a mantener el equilibrio del universo (y a veces, la cordura). Como dijo una comentarista, dejar una nota ayuda al dueño afectado y hace que la persona responsable enfrente las consecuencias. Aunque aquí, más de uno pensó que tal vez el dueño ni leyó la nota por temor a que fuera una estafa, o porque pensó que era solo publicidad.

Y claro, no faltaron los que dijeron “eso no es venganza si no hay repercusiones”, o los que propusieron el clásico: “deberías dejarle una nota falsa a la señora diciendo que le chocaron el carro, solo por ver cómo entra en pánico”. Porque en nuestros barrios, la creatividad para la venganza chiquita nunca falta.

Reflexión final: ¿justicia o chisme?

Al final, después de tanta espera, el dueño del carro apareció, movió su coche, pero jamás contactó al protagonista. ¿Se hizo justicia? ¿La señora seguirá rayando y chocando coches ajenos con la impunidad de siempre? Nadie lo sabe. Pero lo que sí sabemos es que en cada barrio latino hay un “ojo de halcón” vigilando, una cámara lista para el próximo drama y, sobre todo, una comunidad dispuesta a echarle más leña al fuego del chisme.

Así que ya sabes, si tienes un vecino así, nunca subestimes el poder de la cámara... ni el del chisme bien contado. Y tú, ¿alguna vez tuviste que aplicar una venganza sutil de barrio? Cuéntanos tu historia en los comentarios, ¡el chisme se comparte!


Publicación Original en Reddit: You scratch my car I snitch you hitting people