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“Trabajo en hoteles”… pero no sabe cómo funciona un calendario: crónica de una madrugada surrealista

Ilustración en estilo caricatura de un huésped frustrado discutiendo sobre un malentendido de reserva en la recepción.
Esta divertida ilustración en 3D captura el caos de los check-ins en hoteles, mostrando la confusión de un huésped sobre la hora de su reserva. Resalta la importancia de entender los calendarios hoteleros, añadiendo un giro humorístico a una situación común en la industria de la hospitalidad.

Si alguna vez has trabajado en hoteles, sabes que la recepción es como la cabina de un avión: nunca sabes si el vuelo será tranquilo o terminarás con turbulencia digna de película. Pero lo que nadie te prepara es para los huéspedes que, a pesar de presumir experiencia hotelera, parecen vivir en una realidad paralela… ¡o al menos en un calendario diferente!

Esta es la historia de una madrugada cualquiera que terminó siendo todo menos normal, protagonizada por el clásico personaje que llega gritando “¡Yo también trabajo en hoteles!” pero no entiende ni lo básico del check-in. ¿Listos para reír, indignarse y reflexionar un poco sobre la paciencia del recepcionista latinoamericano? ¡Vamos allá!

El huésped del futuro: cuando 3am es ayer y no hoy

Imaginen la escena: son las 3 de la mañana, la ciudad duerme, pero en la recepción del hotel reinan los dramas telenoveleros. Llega un señor, maleta en mano, cara de pocos amigos… y directo al grano:

—¡Exijo mi habitación! Mi reservación es para hoy y me dijeron que no habría problema con llegar a esta hora.

El recepcionista, que ya tiene la paciencia curtida de quien ha lidiado con bodas, grupos de futbolistas y hasta despedidas de soltero, revisa la reserva. Sorpresa: el señor llegó una noche antes de la fecha reservada. El hotel está lleno y lo único disponible serían dos habitaciones separadas… pero eso implicaría pagar una noche extra.

¿La respuesta del huésped? Montar un show que ni en el programa de Laura Bozzo:

—¡Esto es inadmisible! Yo trabajo en hoteles, ¡sé cómo funciona esto! Ustedes tienen recepción 24 horas, ¿no? ¡Entonces deberían darme mi cuarto!

Y aquí viene la joya: “Sí, señor, tenemos recepción 24 horas… lo que no tenemos es una máquina del tiempo para adelantar su reservación”, responde el recepcionista en su cabeza, porque en voz alta no se puede uno dar ese lujo (todavía).

“Trabajo en hoteles”: el comodín de los que no entienden nada

Lo más divertido, y frustrante, es que el señor insistía en que “trabajaba en hoteles”. Como si eso le diera superpoderes para doblar el espacio-tiempo o le otorgara inmunidad ante las políticas de check-in. Uno de los comentarios más ingeniosos en la discusión del post lo resume mejor que nadie:

“¿Trabaja en hoteles? ¿Pero en cuáles? ¿Acaso juega Monopoly y pone los hoteles rojos en el tablero? Porque de hotel real, parece que no sabe mucho”, bromea un usuario. Otros sugieren que quizá es de mantenimiento, o peor, que solo es “familiar de alguien que tiene hoteles” y piensa que las reglas no aplican para él.

En la cultura latina, siempre hemos conocido a esa persona que presume de “contactos” o de trabajar en cierto sector, pero que en realidad solo “ayuda” de vez en cuando o, francamente, solo barre la entrada. Los que sí trabajan de verdad en hotelería saben que el check-in tiene hora de inicio (usualmente 2pm o 3pm) y llegar 11 horas antes no es “ser prevenido”, ¡es querer dormir gratis!

¿Por qué la gente se confunde con el check-in?

No es un secreto que muchos huéspedes piensan que el hotel es como el Oxxo: llegas a cualquier hora y te atienden. Pero los hoteles, como bien explicaba otro comentario, no venden días sino noches. Es decir, tú pagas por dormir esa noche, y el ciclo de habitación va normalmente de 3pm a 11am del día siguiente. El tiempo entre el check-out y el check-in es sagrado para el personal de limpieza.

Un usuario lo explica con humor: “¿Qué esperan, que a las 12:30 de la noche le toquemos la puerta al huésped anterior y le digamos ‘¡ya es otro día, váyase!’? Y luego despertar a las señoras de limpieza a las 2am… ¡ni que fuéramos locos!”

En América Latina, donde el concepto de “tiempo latino” ya es famoso, todavía hay quienes creen que el hotel es flexible como su abuelita. Pero la realidad es que, aunque la recepción sea 24 horas, el calendario y las reglas siguen siendo inviolables.

Entre el cinismo y la ingenuidad: ¿ignorancia o viveza criolla?

Algunos opinan que quienes arman estos dramas no son realmente despistados, sino que intentan aprovecharse para “gorrear” una noche gratis. Como dice un comentario: “Estos tipos saben perfectamente lo que hacen, pero igual lo intentan a ver si cuela”. Y en nuestro contexto latino, eso de “el que no llora no mama” es un mantra nacional, pero en la hotelería, las reglas están para cumplirse.

Por supuesto, siempre habrá quien de verdad no entienda y crea que el check-in es solo el “límite máximo” para llegar, como cuando tu mamá te decía que llegaras antes de las 10pm o te quedabas afuera. Pero incluso para esos casos, la solución es simple: preguntar antes y, sobre todo, escuchar la respuesta.

Reflexión final: la paciencia de los recepcionistas es de otro mundo

Trabajar en hoteles en América Latina es como ser árbitro de fútbol: si lo haces bien, nadie se da cuenta; si metes la pata, todos te quieren linchar. Pero lo peor es tener que lidiar con huéspedes que “saben de hoteles” y no entienden el ABC de la hospitalidad.

Así que, si tú también alguna vez llegaste antes a un hotel y te tocó esperar, recuerda: la próxima vez, consulta tu calendario y no le reclames al recepcionista. O por lo menos, no digas que “trabajas en hoteles” si no sabes diferenciar un check-in de una fiesta de quinceaños.

¿Y tú? ¿Has vivido algo parecido como huésped o desde el lado del mostrador? Cuéntanos tu mejor (o peor) anécdota hotelera aquí abajo. ¡La recepción está abierta 24 horas para tus historias!


Publicación Original en Reddit: “I work in hotels”... then you should understand how calendars work, sir 🙃