¿Tener 61 años es excusa para no saber usar una computadora? La anécdota viral de una huésped y su “vista perdida”
¿Te ha tocado lidiar con personas que dicen: “Es que yo ya estoy grande para aprender esas cosas”? Prepárate porque la historia de hoy trae todo el drama (y risas) de una escena que podría pasar en cualquier recepción de hotel en Latinoamérica, pero que ocurrió en la madrugada estadounidense. Si alguna vez pensaste que tu mamá, tu tía o tu abuelita eran las únicas que ponen pretextos para no usar la compu, esta anécdota de Reddit te va a hacer pensar dos veces.
La llamada de las 3 AM y la “Karen” perdida
Imagínate: eres auditor nocturno en un hotel en pleno centro de la ciudad (pongámosle que en el corazón de la CDMX, Bogotá o Buenos Aires), ya casi dan las 3 de la madrugada y el sueño empieza a pegar. De repente, suena el teléfono y del otro lado una señora furiosa te acusa de haberla “dejado en medio de la nada”. Así le pasó al usuario de Reddit u/MrFahrenheitttttt, quien narra que una huésped confundida llamó al hotel equivocado para quejarse de que la mandaron a un hotel “sin vista y sin vida”.
La señora, a quien muchos en internet llamarían “una Karen”, había reservado con la central de reservaciones el hotel bonito del centro, pero como ya no había habitaciones, le ofrecieron otro de la misma cadena a 20 minutos, pero… ¡junto a una zona industrial sin mucha gracia! Cuando se dio cuenta del error, no fue con el gerente del hotel donde estaba ni con la central de reservaciones, sino que decidió descargar toda su frustración contra el recepcionista nocturno del hotel original. ¿La razón? “Es que yo tengo 61 años, no sé usar la computadora”.
¿La edad es excusa válida? Spoiler: la comunidad no lo cree
Lo más interesante de esta historia no es solo la queja absurda, sino cómo la comunidad respondió. Un comentario destacado (traducido y adaptado para nuestro contexto) fue: “Mi mamá es mayor que esa señora y vive pegada al celular. Aquí el problema no es la edad, ¡es que no quiso aprender!” Otro usuario remató: “Cualquiera menor de 60 ya debería tener mínimo 20 años conviviendo con computadoras en la oficina o el trabajo. No saber usarlas ahora es más por necedad que por otra cosa”.
Muchos lectores, de todas las edades, contaron historias propias: abuelas que manejan WhatsApp como expertas, papás de 80 años que hacen sus impuestos por internet, y hasta señoras de 96 que ayudan a toda la familia con los celulares. Uno comentó: “Mi suegra murió el año pasado a los 83 y jugaba solitario en Facebook. Quizás no reservaba hoteles, pero nunca ponía de pretexto la edad”.
En Latinoamérica, seguro tienes un tío que dice “yo no le entiendo a esa tecnología”, pero también conoces a la abuela que manda stickers por WhatsApp o le toma foto a la pantalla para guardar la receta de cocina. Así que, como bien dice el dicho: “Querer es poder”.
El verdadero problema: expectativas y responsabilidad
Más allá de la tecnología, la historia deja una lección clave sobre expectativas y responsabilidad. La señora podía haber preguntado por la vista antes de aceptar el cambio de hotel. Como dice otro comentario traducido: “Si pudo levantar el teléfono para reclamar, pudo haber preguntado antes por la ubicación. Además, el hotel del centro ya estaba lleno. ¿Qué otra opción tenía?”
Hay quien hasta se animó a bromear: “Señora, a los 61 ya ni debe ver tan bien, ¿qué tanto iba a disfrutar la vista?”. Y es que, siendo sinceros, en muchos viajes lo importante es el destino, no tanto si la ventana da al Ángel de la Independencia o a una bodega de camiones.
En el fondo, la anécdota refleja lo que todos hemos visto en la vida cotidiana: personas que no asumen su responsabilidad y prefieren culpar a otros, aunque tengan que dar vueltas de más por teléfono o buscar excusas como la edad. ¡Y claro! Siempre hay quienes esperan que todo sea como en las revistas de los años 80, pero hoy, como dijo el recepcionista, “la información está en internet, ya no la ponen en el periódico, hay que adaptarse”.
Tecnología: ¿enemiga o aliada de los mayores?
La realidad es que en nuestra región la brecha digital existe, pero cada vez menos por la edad y más por ganas. La mayoría de los mayores que se animan, aunque sea con ayuda de los nietos, pueden reservar vuelos, pedir comida o buscar reseñas de hoteles. Un lector lo resumió perfecto: “Tengo 61 y sé instalar mods en mis juegos. Esta señora solo está dando mala fama a los de mi generación”.
Eso sí, también hay que reconocer que no todos tuvieron la misma oportunidad. En Latinoamérica, hubo lugares donde las computadoras llegaron más tarde, y no todos los trabajos requerían usarlas. Pero como dice la lógica popular: si puedes buscar el número de teléfono, también puedes buscar la foto del hotel. Y si no, siempre hay un familiar, vecino o amigo dispuesto a ayudarte a usar el “Google”.
¿Y tú, qué opinas?
Esta historia es el reflejo de algo que pasa todos los días en hoteles, oficinas, y hasta en la casa de tu abuela. ¿La tecnología es enemiga, o es solo cuestión de actitud? ¿Realmente la edad es una barrera o es más fácil buscar pretextos que aprender algo nuevo?
Cuéntanos, ¿tienes en tu familia a alguien que se escuda en la edad para no usar la tecnología? ¿O eres de los que cree que, aunque te cueste, siempre se puede aprender? Déjanos tu comentario, comparte tu experiencia y… ¡no seas como la Karen de esta historia!
Publicación Original en Reddit: You are old, so what ?!