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¿Te gusta molestar? Prepárate para el concierto de alarmas aleatorias

Imagen en 3D estilo caricatura de una persona molesta por alarmas y distracciones en una habitación acogedora.
En esta colorida ilustración en 3D, observa cómo las distracciones pueden convertir un momento de paz en caos. ¡Una mirada humorística a cómo algunos no entienden que a veces se necesita un poco de tranquilidad!

¿Alguna vez has sentido que alguien te busca la vuelta solo para fastidiarte, como si fuera su pasatiempo favorito? Bueno, pues la historia de hoy es digna de una telenovela, pero con un giro tecnológico que haría reír hasta a tu abuelita. Imagina lidiar con un ex tan necio que no solo ignora tus límites, sino que además, se burla de tus problemas de salud. Pero como dice el dicho: “El que ríe al último, ríe mejor”.

Hoy les traigo la historia de una mujer que, cansada de las bromas pesadas y la indiferencia de su ex, decidió darle una cucharada de su propio chocolate… usando nada más y nada menos que Alexa. ¿Listos para conocer la venganza más creativa y sutil que he leído últimamente?

Cuando la paciencia se agota (y la creatividad florece)

Vivir con una persona que disfruta molestar es como tener un mosquito en la habitación: parece inofensivo, pero en la noche te saca canas verdes. Así le pasó a la protagonista de esta historia, quien no solo tenía que aguantar las conversaciones eternas de su ex sobre el amigo del trabajo y sus dramas, sino que además soportaba bromas de mal gusto sobre sus convulsiones. El colmo, ¿no?

Ella intentó poner límites: “Estoy cansada, solo quiero descansar”, le decía. ¿Y él qué hacía? Entraba a platicar sobre el corte de cabello de su amigo gamer o chismes que a nadie le importaban. Incluso le ponía apodos hirientes como “spazz” o “dork”, que en nuestro idioma sería algo así como “boba” o “loquita”, pero con peor intención. Y para colmo, ni siquiera respetaba su salud.

Hasta que un día, la gota derramó el vaso. Pero, en vez de armar una pelea monumental o gritarle sus verdades, ella optó por algo mucho más divertido y sutil: empezó a programar alarmas aleatorias en Alexa. Primero a las 8 p.m., luego a las 9 p.m., 11 p.m., y hasta en la madrugada, tipo 3 a.m. ¿Te imaginas el susto?

La dulce sinfonía de alarmas y la desesperación de un ex

Lo que comenzó como una pequeña travesura, pronto se volvió un festival de alarmas. Cada vez que ella salía de casa, le pedía a Alexa que programara otra alarma para cualquier hora. El pobre (bueno, “pobre” nada) ex empezó a enloquecer con los timbrazos espontáneos: a veces mientras dormía, a veces en plena comida. Llegó un punto en que ya ni sabía qué esperar.

Y aquí es donde entra el toque de malicia fina: como bien sugirió un usuario de Reddit (u/erie774im), lo mejor era poner las alarmas a horas totalmente inesperadas. Nada de “en punto” o “y media”: mejor a la 1:19 a.m., 4:51 a.m., 10:17 a.m., etc. Así el ex nunca podía anticipar cuándo sonaría la próxima. ¡Eso sí que es ingenio latino! Como decimos por acá: “pa’ que aprenda”.

¿El resultado? El tipo terminó tan harto que llamó a su primo para que lo ayudara, y acabó desenchufando Alexa… sin jamás sospechar de su ex. Como comentó otro usuario, “Esto es de genios. Qué bueno que te libraste de ese imbécil, jajaja”. Y es que, en nuestra cultura, la venganza nunca es directa; nos gusta el ingenio, la picardía, dejar que el otro se cueza en su propio caldo.

El remate: Cuando el karma llega con patas y cola

Si ya creías que el ex no podía caer más bajo… ¡espera! Resulta que, al final, intentó vender al perro de la protagonista. Sí, leíste bien: ¡vender a su mascota! Aquí ya no hay broma que valga. Como diría cualquier mexicano, colombiano o argentino: “Eso no se perdona, compadre”. Tal como opinó otro usuario, “Si alguien intenta vender a mi perro, yo sí termino en la comisaría por lo que le haría”.

La protagonista no se quedó ni un segundo más y dejó atrás a ese energúmeno. Y no se arrepiente de nada, como ella misma dice. Porque, al final, la vida es demasiado corta para aguantar gente tóxica, y mucho menos para dejar que te toquen a tu lomito.

Reflexión final: El arte de la venganza creativa (y el valor de poner límites)

La historia se hizo viral porque todos, en algún momento, hemos tenido un “ex” así: alguien que disfruta molestando, que no respeta límites y que cree que la vida es su propio show de stand up. Pero lo que más aplaudió la comunidad fue la creatividad y el temple de la protagonista. En vez de rebajarse al mismo nivel, optó por una venganza elegante, silenciosa y, sobre todo, inolvidable.

Como bien dijeron varios usuarios: “Las personas que disfrutan fastidiar a otros son simplemente bullies. Mejor lejos de ellos”. Y eso aplica en México, Perú, Chile o donde sea. Así que la próxima vez que alguien te quiera tomar de su payasito personal, recuerda: el ingenio latino siempre encuentra la forma de darle la vuelta a la tortilla… y a veces, hasta de ponerle una serenata de alarmas.

¿Y tú? ¿Alguna vez te has vengado con picardía de alguien que te fastidiaba? Cuéntanos tu historia en los comentarios. ¡La comunidad está ansiosa por leer más anécdotas de cómo el ingenio vence a la necedad!


Publicación Original en Reddit: Intentionally annoy me? Enjoy your random alarms.