Saltar a contenido

¿Se puede jubilar por venganza? La historia de un profe que dijo '¡Hasta aquí llegué!

Un maestro reflexivo considerando opciones de jubilación, rodeado de materiales y libros de aula.
En esta imagen fotorrealista, un dedicado profesor de Ciencias Sociales medita sobre la jubilación, rodeado de las herramientas de su oficio. Con casi 30 años de experiencia, evalúa los desafíos de la enseñanza en comparación con su salud personal.

¿Alguna vez has sentido tantas ganas de renunciar, que te gustaría hacerlo con un poquito de picardía, para que los que te hicieron la vida imposible noten tu ausencia? Pues, esta es la historia de un profesor estadounidense que, tras casi 30 años dando clases de Estudios Sociales, decidió "jubilarse por venganza" (o como él mismo lo llama: "pettyretire"). Pero ojo, que en vez de caer en el cliché del maestro amargado, lo hizo con elegancia, priorizando su bienestar y dejando una última enseñanza… ¡justo en la cara de los alumnos más conflictivos!

Esta historia, que se viralizó en Reddit, nos recuerda que en la vida laboral, a veces llega el momento de decir "basta", y que hacerlo puede ser tan liberador como tomarse unas vacaciones larguísimas en la playa. Y, claro, siempre habrá quienes se queden con la boca abierta cuando uno finalmente empaca sus cosas.

La gota que derramó el vaso: Cuando la paciencia se acaba

Imagina esto: llevas casi tres décadas enseñando a adolescentes. Ya has visto de todo: chicos aplicados, traviesos, listillos, rebeldes y hasta quienes parecen haber nacido con la misión de ponerte a prueba todos los días. Pero este año, nuestro protagonista se topó con una generación particularmente "difícil". ¿Será que los jóvenes de ahora tienen menos paciencia, o que la tecnología los ha vuelto más distraídos? El profesor comenta que, aunque ama su vocación, una condición autoinmune le estaba complicando la vida y, encima, debía lidiar con una clase de estudiantes que parecían sacados de un episodio de "La Rosa de Guadalupe" en su versión más dramática.

Como buen latino sabrá, la paciencia tiene un límite. Y este profe, después de soportar faltas de respeto y actitudes tóxicas, decidió priorizar algo que muchas veces descuidamos: su salud mental y física. Al anunciar su retiro antes de terminar el trimestre, dejó claro que no estaba dispuesto a soportar más "basura" (como él mismo lo dice), y hasta empacó sus cosas durante la clase problemática para que todos vieran que se iba por decisión propia, no porque lo corrieran.

La venganza elegante: Entre cartas, notas y un adiós con clase

Pero aquí viene lo sabroso: lejos de marcharse amargado, el profe dedicó tiempo a escribir notas personalizadas a los alumnos que realmente valoraba, agradeciéndoles y haciéndoles saber cuánto disfrutó tenerlos en clase. Como le respondió a un usuario en Reddit: "Siempre he preferido ser positivo, pero digamos que esta vez no le di el beneficio de la duda a los estudiantes problemáticos con sus calificaciones". ¡Tremenda indirecta! Es el tipo de justicia poética que muchos sueñan con aplicar una vez en la vida.

En los comentarios, varios usuarios compartieron anécdotas parecidas. Uno contó cómo también se retiró de su empleo después de años de soportar malos tratos, y que fue la mejor decisión que pudo haber tomado. Otro bromeó diciendo que "solo estaba a una junta más de renunciar" y, finalmente, lo hizo. Y no faltó el que dijo que "jubilarse antes de agotar la paciencia es mejor que quedarse hasta volverse el maestro amargado que todos temen".

¿Generaciones difíciles o sistemas en crisis?

Más allá del chisme, este caso abrió debate sobre la educación moderna. Muchos lectores latinoamericanos se sentirán identificados: padres poco involucrados, chicos que no sueltan el celular ni para ir al baño, falta de respeto a los maestros, y una generación que parece criada por pantallas. El profesor menciona que en su escuela prohibieron los celulares, lo que ayudó, pero también notó que muchos estudiantes simplemente no saben seguir instrucciones si no se las repiten mil veces. ¿Será que la tecnología nos está robando la atención y la capacidad de esfuerzo?

Como en toda sobremesa familiar, hay quienes defienden a los jóvenes (diciendo que el sistema escolar está obsoleto) y quienes creen que la disciplina se ha perdido. Un usuario reflexionó que llamar "problemáticos" a ciertos chicos es injusto, pues muchas veces vienen de contextos familiares difíciles. Y, por supuesto, tampoco faltaron las historias de padres que sacaron a sus hijos de la escuela por culpa de maestros desmotivados, o de colegas que dejaron la docencia porque el estrés ya no era sostenible.

Un adiós, pero no un hasta nunca

Lo más interesante es que nuestro profe no se retira para irse a tejer a la plaza ni a alimentar palomas. Al contrario, está terminando su doctorado en educación (Ed.D) y planea seguir enseñando a nivel universitario o en línea. Como bien dijo: "Esta es solo el final de una etapa, no de mi carrera". Su retiro, aunque un poco "petty", fue también un acto de amor propio y profesionalismo: prefirió irse en buenos términos antes de convertirse en ese maestro frustrado que todos recuerdan con desagrado.

Al final, ¿quién no ha soñado alguna vez con irse del trabajo dejando una última lección a los que no valoraron su esfuerzo? En el fondo, esta historia no solo es sobre venganza pequeña, sino sobre saber cuándo decir adiós, cuidarse a uno mismo y, de paso, dejar en claro que nadie merece soportar malos tratos, ni siquiera los más pacientes.

Conclusión: ¿Y tú, te atreverías a jubilarte por venganza?

¿Te identificas con este profe? ¿Has sentido ganas de renunciar dejando una última enseñanza? Cuéntanos en los comentarios si alguna vez te fuiste de un trabajo así, o si crees que la educación necesita un cambio urgente. ¡Y no olvides compartir este artículo con ese amigo que siempre dice "ya mero me jubilo" cada vez que hay juntas eternas en la oficina!

Porque al final, como decimos en Latinoamérica: "De valientes está lleno el panteón, pero de sabios, el que sabe cuándo irse".


Publicación Original en Reddit: Can you pettyretire?