¿Se puede hacer check-in sin hacer check-in? Aventuras en la recepción de hotel
Hay noches en recepción que parecen eternas, especialmente cuando todo está tranquilo y uno piensa que nada raro va a pasar. Pero basta que llegue un personaje para que la calma se convierta en chisme de pasillo. Así empezó mi martes: lento, aburrido… hasta que entró él, hablando a gritos por altavoz y con aire de “yo soy la ley”.
Un huésped con más cuentos que la abuela
El tipo llega a la recepción sin colgar su llamada, gritándole a alguien mientras se me acerca como si el mundo fuera suyo. Apenas me saluda (ni las buenas noches) y me dice que tiene una reservación, pero no recuerda el nombre. Así, con toda la seguridad del mundo. Yo, acostumbrado a ver de todo en este trabajo, busco en el sistema con la poca información que me da. Nada. Cero. Nulo.
Él insiste: “¡Seguro la reservé por una de esas páginas de internet! Creo que era... Alibaba”. Yo pongo cara de “¿mande?”, porque Alibaba en Latinoamérica lo conocemos para comprar cosas baratas, pero de hoteles… nada que ver. Se lo explico, pero el señor, necio, jura que ahí vio la oferta. Para acabarla, me dice que no tiene identificación porque “en el aeropuerto se la quitaron otra vez” (¿cuántas veces le pasa eso a una persona normal?), y que la tarjeta de crédito está en el carro, pero que si no puedo “sacarla del sistema”.
Le explico, como quien le habla a un primo distraído, que por política necesito ver ambos: identificación y tarjeta física. El hombre se va, regresa a los cinco minutos con un screenshot de una Visa cualquiera en su celular y me lo pone en la cara. Le digo que no, que necesito la tarjeta real, no una foto. Él suspira y me dice: “¿A poco sí se ponen tan estrictos con la seguridad?”. ¡Pues claro! Si no, esto se convierte en hotel de paso y no de descanso.
El show del “yo soy especial”: ¿genialidad o intento de fraude?
Aquí es donde la comunidad de Reddit se puso creativa. Un usuario comentó: “Bienvenido al territorio de ‘me robaron la cartera’ y los contracargos”. Y es que, en México y toda Latinoamérica, hemos visto de todo: desde la clásica historia del “no traigo efectivo, pero te lo transfiero”, hasta el primo que “ya va a llegar” a pagar. Por eso, muchos hoteles ni aceptan autorizaciones de tarjetas para viajes personales, solo para empresas y con requisitos bien claros. Imagínate el relajo de aceptar cualquier correo, cualquier día… puro dolor de cabeza y riesgo de fraude.
Otro comentarista, con ese humor seco tan nuestro, dijo: “Me dan ganas de mirarles a los ojos y decirles: ‘ay, alma inocente’”. Porque hay gente que cree que con solo decir “yo tengo reservación”, ya con eso basta. Como si el recepcionista tuviera poderes mágicos para adivinar nombres, fechas y tarjetas perdidas.
Y no faltó quien lo resumió así: “Los que hablan en altavoz en público suelen ser los más despistados y prepotentes”. Y sí, en cada familia hay uno.
¿Realmente es tan difícil hacer check-in?
Una pregunta que salió varias veces entre los comentarios fue: ¿por qué hay personas que creen que en los hoteles no se necesita identificación? En Latinoamérica, no importa si es un hotel cinco estrellas o una posada en la playa, siempre te piden identificación y, si es con tarjeta, que la muestres. Es cuestión de seguridad para todos.
Una persona reflexionaba: “Quizá hay quienes nunca desarrollan ese sentido de que los demás no saben lo que tú sabes. Como si por saber quién eres, todos debieran saberlo también”. En otras palabras, el famoso “síndrome del protagonista”, ese que hace que uno crea que el mundo gira a su alrededor.
Y para rematar, una usuaria compartió: “Yo siempre mando todo bien preparado: identificación, comprobante de la empresa, tarjeta, todo. Y nunca he tenido problemas. No me imagino llegar así, sin nada, y esperar que me den la llave de una habitación”. ¡Eso es sentido común! Pero parece que para algunos, el sentido común es el menos común de los sentidos.
El desenlace: 25 minutos de circo, maroma y teatro
Al final, después de idas y vueltas, el amigo del huésped envió una autorización por correo, con identificaciones incluidas. Todo un show que duró casi media hora. Y más de uno en Reddit adivinó el desenlace: “Esto no es lo último que verás de esta transacción”, predijo alguien. Porque cada vez que hay historias así, los hoteles viven con la duda de si la tarjeta era robada, si habrá contracargo, si regresará el cliente con otro cuento chino...
Pero ¿qué podemos aprender de todo esto? Si haces una reservación por internet y no te llega confirmación, probablemente no existes en el sistema del hotel. Y si llegas sin identificación ni tarjeta, no esperes que te reciban como en casa de la abuela. ¡Así de simple!
Conclusión: ¿Truco, despiste o simplemente viveza criolla?
En resumen, la próxima vez que viajes y quieras hacer check-in, recuerda: más vale prevenir que lamentar. Lleva tu identificación, tu tarjeta, y asegúrate de que tu reservación existe de verdad (no en el país de las maravillas de Alibaba). Porque si no, lo más seguro es que acabes como nuestro personaje, haciendo el ridículo y haciéndole perder tiempo a todos.
¿Te ha pasado algo parecido en algún hotel o Airbnb? ¿Conoces a alguien que cree que las reglas solo aplican para los demás? Cuéntame tu anécdota en los comentarios, ¡y hagamos juntos el manual latinoamericano del buen huésped!
Nos leemos en la próxima historia desde la recepción, donde cada noche puede ser el comienzo de una nueva novela.
Publicación Original en Reddit: Can I check in without actually… checking in?