¿Por qué no funciona? El arte de saltarse pasos y llamar a soporte técnico
¿Alguna vez has sentido que tu computadora tiene vida propia y simplemente no te quiere ayudar? Ahora, imagina que eres el de soporte técnico y recibes una llamada porque alguien asegura que “la app no funciona”… pero, sorpresa, ¡el culpable es el usuario mismo! Bienvenidos al mundo donde la impaciencia y el “yo me la sé” nos hacen tropezar con la misma piedra tecnológica una y otra vez.
Hoy les traigo una historia que pasó en una mesa de ayuda de IT, pero podría haber ocurrido en cualquier oficina de Ciudad de México, Buenos Aires, Bogotá o Lima. Porque, aunque la tecnología avanza, hay algo que nunca cambia: la costumbre de saltarse las instrucciones y luego preguntar por qué el asunto no funciona.
Saltarse pasos: El deporte nacional no oficial
El relato original viene de un técnico que atendió a un usuario cuya aplicación de softphone se negaba a abrir. Después de intentar de todo, el usuario confiesa que tenía un documento con instrucciones para la instalación. El técnico revisa el documento y, en letras rojas gigantes, decía: “NO SALTES ESTA PARTE, ES REQUERIDA PARA LA APLICACIÓN”. ¿Y adivinen qué? El usuario, muy campante, había decidido que esa parte no era importante. Como cuando tu mamá te dice “no toques el sartén caliente” y ahí vas, terco.
En Latinoamérica, este tipo de escenas no son ajenas. ¿Cuántas veces no hemos visto a alguien armando un mueble, ignorando el instructivo, solo para terminar con piezas sobrantes y el clóset cojeando? El usuario de la historia es el típico que, en vez de leer el aviso, prefiere ir directo al grano, como si estuviera pelando mandarinas en el parque: rápido y con maña, aunque termine todo chorreado.
No es cuestión de edad: “El que no oye consejo, no llega a viejo”
Muchos creen que este problema es cosa de generaciones, pero como bien comentó un usuario en Reddit: “Esto no es generacional. Desde que existen las máquinas, la gente se salta pasos y luego se pregunta por qué no funciona”. Aquí en Latinoamérica, ese refrán de “el que no oye consejo, no llega a viejo” aplica perfecto. Saltarse pasos es casi tan antiguo como el reggaetón en las fiestas: siempre hay alguien que lo hace y todos terminan bailando al mismo ritmo, aunque no lo entiendan.
Otro comentario ingenioso decía que “el verdadero problema está entre la silla y el teclado”, una forma elegante de decir que el error está en el usuario, no en la máquina. En nuestros países, solemos bromear diciendo que “el problema es el dedo gordo”, porque al final, la tecnología obedece lo que uno hace… o deja de hacer.
El síndrome de “ya me lo sé”
Hay quienes confiesan que saltan pasos porque creen que ya dominan el tema. Como cuando uno va al mercado y, por confiarse, olvida comprar lo más importante. Un usuario de Reddit contó que, incluso entre los más estudiosos (¡en Stanford!), la gente ignora instrucciones básicas solo por no leer bien. Aquí podríamos compararlo con el clásico “manual del microondas” que nadie lee y luego todos se quejan de que la comida sale fría.
Y ojo, no se trata solo de usuarios comunes. Hasta técnicos experimentados caen en la trampa de omitir pasos. Como relató otro forista, un colega suyo evitaba un paso porque “no sabía cómo hacerlo”, pero jamás preguntó. Es como cuando en la oficina alguien usa siempre el mismo atajo en Excel y nunca se anima a aprender la fórmula nueva, aunque le podría ahorrar horas de trabajo.
¿Por qué nos pasa esto? Un reflejo de nuestra cultura
En Latinoamérica, existe esa mezcla de ingenio y terquedad que nos caracteriza. Nos gusta buscarle la vuelta a todo, pero a veces la prisa o el “yo puedo solo” nos juega en contra. Un comentario lo resumió perfecto: “No importa cuántas veces pongas las letras en rojo y negritas, si todo está resaltado, nada lo está”. Aquí entendemos a la perfección ese “muro de texto” que todos evitamos leer, como cuando llegan los términos y condiciones y solo le damos aceptar.
También hay quienes, honestamente, admiten que saltan pasos por flojera o porque los manuales parecen interminables. Pero, como bien dijo otro usuario, “los que no saltan pasos, casi nunca llaman a soporte técnico”. Así que, si alguna vez te has sentido identificado, no estás solo. Es parte de nuestra naturaleza humana… y un poco de nuestra picardía latina.
Conclusión: ¿Aprenderemos la lección?
La próxima vez que algo no te funcione, respira hondo, busca el manual y sigue los pasos al pie de la letra. O, como decimos por acá, “no te brinques la cerca sin mirar dónde pisas”. El soporte técnico está para ayudar, pero también para recordarnos que, a veces, el mayor obstáculo somos nosotros mismos.
¿Te ha pasado algo similar? ¿Eres del equipo que lee todo o del que improvisa? Cuéntanos tus anécdotas en los comentarios y así, entre todos, quizá logremos que la próxima vez nadie tenga que escuchar el temido: “¿Ya intentó apagarlo y encenderlo de nuevo?”
Publicación Original en Reddit: Wonder why it's not working