¿Por qué los jefes llegan tarde a las entrevistas? Una historia de hotel que te hará pensar dos veces
¿Alguna vez te han dejado esperando en una entrevista de trabajo como si fueras parte del mobiliario? Si te ha pasado, sabes la impotencia y frustración que se siente. Y si no, prepárate para reír, enojarte y, sobre todo, reflexionar con esta historia sacada de un hotel donde la puntualidad brilla… por su ausencia.
Hoy te traigo una anécdota que se volvió viral en Reddit, pero que fácilmente podría haber ocurrido en cualquier hotel de Latinoamérica. Porque, seamos honestos, aquí también abundan los jefes distraídos, las entrevistas eternas y los procesos de selección que parecen telenovela.
De la emoción a la decepción: "La entrevista que nunca llegó"
Todo comenzó como suelen comenzar estas historias: con ilusión y nerviosismo. El protagonista se presentó puntualísimo a su entrevista para un puesto en recepción. Como buen latino, llegó 10 minutos antes (¡la mamá estaría orgullosa!), listo para dar lo mejor de sí. Pero en vez de recibirlo, el recepcionista le dice que el jefe está en una junta. Hasta ahí, bueno, puede pasar.
Lo que ya no es normal es que la espera se alargue y, entre murmullos, se entera que la dichosa reunión debía ser a las 7 a.m. pero la movieron y terminaría ¡hasta las 11:30! ¿Quién va a esperar hora y media por una entrevista? Ni que estuvieran regalando puestos en Televisa.
Nuestro amigo, con toda la dignidad, decide avisar que se va y que mejor reprogramen. Al escribir para explicar lo sucedido, le dicen que fue un malentendido, que el recepcionista debía avisar al jefe y no lo hizo. Le piden regresar otro día a las 11 a.m. Y él, con fe renovada, vuelve.
Segunda vuelta: ¿Ahora sí o vuelvo mañana?
Lamentablemente, la historia se repite como capítulo de El Chavo del 8. Llega, lo sientan, y otra vez la espera. Pasan 20 minutos y nada. Esta vez, decide preguntar: "Oye, ¿qué pasa? Ya van dos veces que me dejan plantado". El recepcionista, con cara de no saber ni dónde está parado, va por el jefe, quien aparece corriendo y le hace una "entrevista express" de 5 minutos. "Es que soy el único encargado y tengo que entrevistar a varios más", le dice el jefe, como quien pide disculpas por llegar tarde a la comida familiar.
Para colmo, mientras esperaba, la otra recepcionista le cuenta que ella sí fue entrevistada la semana anterior y ese mismo día ya estaba trabajando. O sea, la suerte tampoco estaba de su lado.
¿Bandera roja o simple desorganización?
Aquí es donde la comunidad de Reddit, y la nuestra, se prende. Un usuario comenta algo muy cierto: "¿Así quieres que sea tu jefe? Si así es en la entrevista, imagina el resto". ¡Cuánta razón! En Latinoamérica estamos acostumbrados a que el jefe siempre tiene la razón y el empleado debe esperar, pero ¿no debería ser una relación de respeto mutuo?
Otro forista lo resume con humor: "Te salvaste de una bala y solo te costó un par de horas. Si te contrataban, la tortura duraba semanas". Y no falta el que sugiere, medio en broma medio en serio, "Mándales una factura por tu tiempo. Si son tan desorganizados, igual y la pagan".
Uno más, con sabiduría de barrio, dice: "Tú también los estás entrevistando a ellos. Si no te convencen, mejor busca en otro lado". Porque, amigos, el trabajo es como el amor: si desde el principio te hacen esperar, imagínate los dramas que te esperan después.
La realidad de los hoteles (y de muchos trabajos)
Alguien comenta que en hoteles puede pasar de todo: desde el jefe lidiando con la policía hasta emergencias médicas. Sí, el sector hotelero puede ser una locura, pero eso no justifica la falta de respeto al tiempo de los demás. Todos hemos escuchado historias donde el jefe se justifica con “estaba arreglando un asunto urgente” y resulta que era solo desorden.
Esta historia nos recuerda que, aunque el desempleo apriete y uno esté dispuesto a aguantar, también es válido exigir respeto. Si desde la entrevista te hacen sentir que tu tiempo no vale, ¿qué esperas del resto?
En muchos países latinoamericanos, la cultura laboral aún tiene mucho que mejorar. La puntualidad y el respeto al tiempo ajeno son valores universales, pero aquí a veces los tratamos como si fueran lujo. ¡Y no debería ser así!
Reflexión final: ¿Vale la pena quedarse esperando?
La moraleja es clara: el proceso de selección habla mucho del lugar donde podrías trabajar. Si desde el principio te sientes como extra indeseado en una novela de Thalía, mejor busca otro casting. Recuerda: tu tiempo también vale, y mereces un jefe que lo valore.
¿Te ha pasado algo parecido? ¿Te han dejado plantado en una entrevista o trabajo? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios! Así entre todos aprendemos y, de paso, nos echamos unas risas.
¡Nos leemos pronto, con más historias de la vida laboral que parecen sacadas de una comedia, pero son más reales que el café de la oficina!
Publicación Original en Reddit: How common is it for the interviewer to be late?