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¿Por qué esperamos desayuno gratis en los hoteles? La eterna confusión del viajero latino

Personaje de anime descubriendo cafetera en habitación; destaca desayuno no incluido en la estancia.
En esta vibrante ilustración estilo anime, nuestro viajero encuentra la cafetera oculta en su habitación, dándose cuenta de que el desayuno no está incluido a menos que se solicite específicamente. Este momento whimsical captura la sorpresa y el humor de los matices de los hoteles—¿quién sabía que una taza acogedora podría estar tan cerca?

Imagina estar en la recepción de un hotel, apenas abres los ojos y bajas en pantuflas y sin peinarte, con la esperanza de encontrar ese ansiado café gratis en el lobby. Pero llegas y… ¡sorpresa! Ni desayuno, ni café gratis; todo se paga aparte. ¿Te ha pasado? No eres el único. Esta escena se repite en hoteles de todo el mundo y, aunque parezca broma, es el pan de cada día para quienes trabajan en la recepción.

¿De dónde viene esta expectativa de que todo en el hotel debe ser “de cortesía”? ¿Es culpa de películas gringas, o de los hoteles de carretera donde hasta la abuelita te sirve pan dulce con café? Vamos a desmenuzar esta historia, inspirada en una anécdota viral de Reddit y condimentada con las mejores respuestas de la comunidad.

Desayuno incluido: ¿realidad o truco de mercadotecnia?

En muchos países latinoamericanos, estamos acostumbrados a que el desayuno venga “de pilón” con la tarifa de hotel. Pero, como bien relata el usuario u/HonestCompote3495 en Reddit, en gran parte de los hoteles fuera de la región, especialmente en Estados Unidos y Europa, el desayuno solo se incluye si así lo elegiste al reservar —y, por supuesto, pagando una tarifa más alta.

El autor lo explica con ironía: “Me gustaría asumir que cuando reservaste, no te tenían amenazado con un cuchillo y pudiste ver que la tarifa con desayuno era más cara”. ¡Tómala! Pero tiene razón. Muchos viajeros ven dos precios —uno con desayuno, otro sin— y eligen el más barato… pero al llegar, ponen cara de “Pikachu sorprendido” cuando descubren que no hay desayuno gratis. Y sí, en los comentarios varios confiesan que han caído en esa trampa, como quien compra un boleto de avión “económico” y se indigna porque no incluye maleta.

El drama del café: de la habitación al lobby… y sin zapatos

Otro clásico de hotel: el café. El usuario original cuenta que muchos huéspedes bajan al lobby, a veces hasta descalzos, buscando el café gratis, ignorando que en su cuarto hay una cafetera. Pero aquí viene la polémica: hay quienes le hacen el feo al café de la habitación porque “sabe a agua de calcetín” —o, como dice un comentarista traducido al buen español, “las cápsulas de café hacen agua marrón, no café”.

Otros van más allá y traen su propio café, hasta su hervidor portátil, porque no confían en la limpieza de esas cafeteras. Un usuario comenta: “Ya he visto demasiadas cafeteras asquerosas en mi vida. Prefiero pagar por un café decente que tomarme uno de esos en la habitación”. ¿Y qué me dicen de los que juran que las azafatas lavan sus medias en la cafetera? ¡Tal cual las leyendas urbanas que tanto nos gustan en Latinoamérica!

Pero tampoco falta quien lo toma con filosofía: “Si no hay café gratis en el lobby, no hago escándalo. Solo me decepciono un poco”. Y es que, como en toda buena historia de hotel, siempre hay quien se adapta y busca un Oxxo, una tiendita o una cafetería cercana, porque “el café del hotel rara vez es bueno y los precios de agua mineral son una grosería”.

¿Vale la pena pagar por el desayuno del hotel?

Aquí las opiniones se dividen. Algunos dicen que el desayuno buffet de hotel, sobre todo en Asia, es una experiencia celestial: dim sum, sushi, frutas exóticas, charcutería y sopa de fideos… ¡como para no salir a comer en todo el día! Pero fuera de Asia, muchos opinan que el desayuno de hotel es caro y decepcionante: pan, jamón, quesos fríos, huevos duros y café decente si acaso. En palabras de un viajero: “Fuera de Asia, el desayuno de hotel es ‘meh’. Mejor ir a una cafetería local”.

En Latinoamérica, estamos más acostumbrados a desayunar en la calle: un tamal en la esquina, una arepa en el carrito, unos chilaquiles en la fonda. Por eso, para muchos, pagar extra por un desayuno frío y caro en el hotel no tiene sentido. Como dice una usuaria: “Salimos con los ojos bien abiertos y el corazón de codo cuando nos mencionan el precio del desayuno”.

El eterno malentendido de los “extras” de hotel

Lo curioso es que esta confusión no es solo con el desayuno. Muchos viajeros, sobre todo los que reservan por apps, llegan al hotel sin saber bien qué incluye su tarifa, y se sorprenden con cargos “incidentales”, impuestos o servicios que nunca leyeron. Un comentarista lo resume perfecto: “¿Incidental? Yo no voy a pagar seguro dental de nadie, ¿por qué debería pagar por algo incidental?”. A veces la bronca sube de tono e incluso hay que calmar a huéspedes “llorando en el lobby” porque su reserva no incluía desayuno.

¿La solución? Leer los detalles de la reserva, preguntar sin pena, y sobre todo, recordar que en los hoteles, como en muchas cosas de la vida, “nada, nada, NADA es gratis”. Bueno, a veces la sonrisa del recepcionista… y eso, si no preguntas por el desayuno gratis.

Conclusión: ¿Te ha pasado algo parecido?

Viajar es una aventura, y cada hotel es un universo. ¿Te has llevado alguna sorpresa con el desayuno o el café en tus viajes? ¿Eres de los que baja en chanclas buscando café gratis? Cuéntanos tu anécdota en los comentarios y comparte este post con ese amigo que siempre espera desayuno buffet en todos lados. ¡Porque en los hoteles, como en la vida, más vale preguntar que quedarse con cara de Pikachu sorprendido!

¿Y tú, qué prefieres: desayuno de hotel o comida callejera local? ¡Te leemos!


Publicación Original en Reddit: Guess what? Breakfast isn't included unless you booked it as such