Pero si el viernes funcionaba': una historia real de soporte técnico y caos en la oficina
¿Quién no ha escuchado alguna vez la famosa frase “pero si el viernes funcionaba”? Si trabajas en soporte técnico, seguro hasta te has soñado con ella. Hoy les traigo una historia que podría haber pasado en cualquier planta, oficina o taller de Latinoamérica, donde la improvisación y las culpas vuelan más rápido que los correos de chismes en la oficina.
Esta anécdota, que arrasó en Reddit y sacó carcajadas y recuerdos dolorosos a más de uno, nos enseña lo que pasa cuando la planeación brilla por su ausencia, pero sobre todo, cuando los de sistemas deciden defenderse con pruebas y buen humor.
El lunes del caos: ¿Dónde quedó mi escritorio?
Imagina que eres el encargado de soporte técnico en una planta automotriz de esas grandotas, con sus oficinas, su taller, y, por supuesto, su café bien cargado para aguantar los lunes. Todo iba bien hasta que te llaman diciendo que una computadora del piso de producción “no prende, no conecta, no sirve, y por tu culpa no hay producción”. Al puro estilo latino, el mensajero ni sabe bien qué pasó, pero ya te andan culpando.
Llegas a la planta, listo para pelearte con una máquina rebelde… ¡y te topas con que no hay ni escritorio, ni computadora, ni impresora, ni nada! Todo desapareció. “¿Y aquí qué pasó?”, preguntas, y el gerente, muy quitado de la pena, te dice: “Ah sí, movimos todo el fin de semana”. Te lleva al nuevo espacio, y ahí está, como si fuera piñata de cables, todo tirado en el piso, pero sin electricidad, sin red y sin un solo enchufe a la vista. Un clásico.
El arte de no planear (y echarle la culpa a sistemas)
En Latinoamérica, improvisar es casi un deporte nacional. Si falta corriente, pues que traigan un multicontacto (regleta), si falta internet, pues a ver quién tiene datos en el celular. Pero aquí ni eso, solo promesas de que “ya casi queda”.
El técnico, con la paciencia de un santo, les dice: “Avísenme cuando tengan luz y red, yo mientras me regreso a la oficina”. Pero no se va con las manos vacías, ¡no señor! Antes se echa unas buenas fotos de la obra de arte que dejaron: el gerente, las manos en los bolsillos, viendo su desastre como quien ve llover. Porque en soporte técnico, si no hay pruebas, te cargan la culpa hasta por la impresora que nunca existió.
Reunión de viernes: El show de las excusas y el milagro del proyector
Pasa la semana y, como buen drama de oficina, llega el viernes y la junta de producción. El gerente, muy digno, le dice a todos que no hay producción porque “el de sistemas no arregló la compu”. Pero nuestro héroe llega preparado: conecta su laptop al proyector y muestra, en pantalla gigante, la foto del gerente frente a la montaña de cables, con cara de “¿y ahora?”.
“¿Ya tienen electricidad y red?”, pregunta, directo y sin miedo. “Eh… no”, responde el gerente, más rojo que semáforo en avenida. “Bueno, me avisan cuando esté listo”. El jefe de división, que vio todo, se aguanta la risa y le dice: “No, gracias, puedes irte”. Eso sí, después le invitó las cervezas fuera de horario, porque en Latinoamérica, si no hay chela después de la junta, no fue verdadera junta.
Las mejores anécdotas y comentarios de la comunidad
Esta historia desató una ola de comentarios en Reddit llenos de anécdotas similares y el humor que solo los de sistemas entienden. Un usuario lo resumió así: “Si eres de los que le echan la culpa a otros, más te vale saber quién maneja el camión…”. Otro recordó cuando, en su oficina, los enchufes solo estaban de un lado y la solución fue correr extensiones por todo el edificio, hasta que los de protección civil pusieron el grito en el cielo.
No faltó quien contó que en su empresa, tras mover escritorios, cortaron cables de red porque “estorbaban” y luego nadie decía nada, mientras todos culpaban a sistemas por no tener internet. Y, cómo no, la joya de la regleta enchufada en sí misma, que hasta en WhatsApp de memes de oficina habría sido viral.
Más de uno aprovechó para recordar que en Latinoamérica, muchas veces la estética gana sobre la funcionalidad: “No pongas enchufes en las paredes, se ven feos”, decía un director, aunque luego nadie pudiera usar las laptops. Y por supuesto, no faltó quien comparó la situación con comprar terreno en medio del desierto, clavar un tubo y enojarse porque no sale agua.
Conclusión: No es magia, es trabajo en equipo (y sentido común)
Esta historia nos recuerda que en cualquier oficina de Latinoamérica, el verdadero superpoder no es saber programar ni arreglar impresoras; es tener pruebas, sentido común y, sobre todo, paciencia para lidiar con la improvisación y las culpas ajenas. Como dicen por aquí, “el que no tiene cabeza, tiene pies… y el que no planea, tiene que llamar a sistemas”.
¿Te ha tocado vivir algo parecido? ¿Cuál es tu mejor anécdota de oficina donde la tecnología y la cultura latina se encuentran (y chocan)? ¡Cuéntanos en los comentarios y comparte este post con ese amigo que siempre te dice “pero el viernes sí servía”!
Publicación Original en Reddit: But it was working on Friday