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¡Pero Schmooking dijo que el desayuno estaba incluido! El caos de las reservas online y el choque con la realidad

Ilustración estilo anime de huéspedes discutiendo la confusión del desayuno en un hotel de lujo.
En esta vibrante escena de anime, los huéspedes debaten de manera divertida el mito sobre lo que incluye el desayuno en Shmooking. ¡Sumérgete en nuestro blog para descubrir la verdad sobre lo que realmente está incluido en tu estadía!

Si alguna vez has llegado a un hotel convencido de que te espera un desayuno buffet digno de abuelita consentidora, solo para enfrentarte a una sonrisa apenada en recepción y la frase “lo siento, aquí no se incluye desayuno”, este blog es para ti. En Latinoamérica, donde el desayuno es casi un ritual (¿quién no ama sus chilaquiles, arepas o pan dulce con cafecito?), este tipo de malentendidos puede arruinarle la mañana a cualquiera. Pero ¿sabías que gran parte de la culpa la tienen las páginas de reservas online que prometen de todo, menos la luna… y a veces hasta eso?

Hoy te traigo una historia real, tan surrealista que parece sacada de una novela de realismo mágico, contada desde la trinchera de la recepción de un hotel. Porque sí, el internet promete mucho, pero la realidad en la recepción es otra cosa.

El “Schmooking” y el mito del desayuno gratis

Imagina trabajar en un hotel donde todos los sábados, domingos y lunes llegan huéspedes con la esperanza de un desayuno de campeonato, solo porque “Schmooking.com” (ese sitio que todos usamos pero pocos entendemos) les aseguró que venía incluido. El problema: el restaurante es tan exclusivo que ni abre la mayoría de esos días, y cuando abre, ni soñar con desayunar gratis. Pero claro, los huéspedes llegan con el pecho inflado y la captura de pantalla lista, exigiendo su desayuno como si fuera un derecho universal.

Como bien contó el recepcionista en Reddit, a veces toca explicar una y otra vez, con paciencia de santo, que ni hay desayuno, ni está incluido, ni aunque le recen a todos los santos del desayuno. “Si Schmooking te dijera que te dan descuento por lanzarte de un puente, ¿cuánto correrías para buscar uno?”, pregunta, medio en broma, medio en serio.

Y no es sólo cosa de un hotel: un usuario compartió que en su hotel, Schmooking asegura que ofrecen paseos a caballo y surf… ¡en el lago Erie! “Buena suerte surfeando ahí, sólo que venga un huracán”, respondieron con sarcasmo. Otro contó que la página prometía piscina, pero sólo había una mesa de billar. Es como cuando pides empanadas y te traen empanaditas de viento: técnicamente es lo que pediste, pero no era lo que esperabas.

Cuando el cliente quiere matar al mensajero (y no al verdadero culpable)

En muchos países de Latinoamérica, la cultura del reclamo directo es casi deporte nacional. Así que cuando el huésped se siente estafado, ¿a quién le reclama? A la persona de recepción, claro. Como dijo otro recepcionista: “Gritarme a mí no sirve de nada; mejor llama al sitio donde reservaste y reclámales a ellos”. De hecho, algunos empleados ya tienen a la mano el número de atención al cliente de Schmooking, listos para pasarlo como quien reparte volantes en el Metro.

Pero, ojo, aquí nadie culpa al viajero por confiar en lo que lee. Varias voces coinciden: si el sitio dice que hay desayuno gratis y el precio es el mismo, ¿quién no elegiría la opción más conveniente? El problema es que muchos hoteles ni siquiera pueden controlar lo que las páginas publican sobre ellos. A veces, los administradores ni se enteran de los cambios o simplemente dejan correr el problema porque prefieren seguir llenando habitaciones, aunque eso signifique que el personal de recepción termine siendo el “punching bag” de la frustración ajena.

Humor, resignación y (malas) soluciones a la latina

Lo más curioso es cómo la comunidad hotelera ya se toma estas situaciones con humor, resignación y hasta picardía. “En mi hotel, si la web dice que hay desayuno, pero nosotros nunca vimos tal desayuno, les sugiero que llamen y pidan su reembolso. Si quieren, les invito un café… pero de la máquina”, bromea uno. Otro cuenta que, en su caso, el sitio decía que había habitaciones con cocineta y sala separada, cuando en realidad sólo había cuartos sencillos: “Están mintiendo descaradamente y los huéspedes llegan cada vez más enojados”.

Algunos incluso sueñan con que existiera una “lista negra” de páginas de reservas problemáticas, pero la realidad es que cada vez hay más intermediarios, y a veces ni siquiera hay a quién reclamarle. Uno lo resumió perfecto: “Cuando el pájaro y el libro no coinciden, créale al pájaro… el hotel es el pájaro, Schmooking el libro”.

Y como dice el dicho, “al mal paso, darle prisa”: muchos recomiendan revisar la página oficial del hotel antes de reservar, llamar directamente y, si hay duda, preguntar por WhatsApp o correo. Porque en Latinoamérica, la confianza se construye más con una llamada y un trato directo que confiando ciegamente en lo que dice una página gringa.

¿Y la solución? Un llamado a la calma, la empatía y el buen humor

Esta historia no sólo es una advertencia para los viajeros, sino también un llamado de atención para los hoteles y sus equipos. Si la página de reservas promete el paraíso y el hotel sólo ofrece vista al estacionamiento, al final todos pierden: el huésped se siente estafado, el recepcionista termina agotado y el hotel se gana una mala reputación.

Así que ya sabes: la próxima vez que reserves tu escapada soñada, revisa bien la letra chiquita, llama al hotel si tienes dudas y, sobre todo, recuerda que el recepcionista no es el villano. Y si todo falla, ¡al menos queda la opción del desayuno en la fonda de la esquina, que seguro está más sabroso y a mejor precio!

¿Te ha pasado alguna vez algo similar? ¿Tienes alguna anécdota de hotel o reserva online que quieras compartir? Cuéntanos en los comentarios — aquí, el desayuno sí es gratis… aunque sea sólo en forma de risas.


Publicación Original en Reddit: But Shmooking said breakfast is included!!