Saltar a contenido

“Pero ChatGPT dijo…”: Cuando la inteligencia artificial se vuelve el nuevo “compadre que todo lo sabe”

Miembro del equipo confundido revisando documentación sobre nuevas características del servicio solicitadas por un cliente.
Una representación fotorrealista de un miembro del equipo sumido en sus pensamientos, revisando documentación mientras enfrenta una confusa solicitud de un cliente sobre características del servicio desconocidas.

¿Alguna vez le has preguntado algo a ChatGPT y te respondió tan convincente que pensaste “¡esta inteligencia artificial sí que sabe!”? Bueno, prepárate para conocer la historia de un usuario que llevó esa confianza al extremo y terminó haciendo el ridículo en soporte técnico. Porque, al parecer, ya no basta con el clásico “mi primo el ingeniero dice…”; ahora lo cool es “pero ChatGPT dijo…”.

El nuevo gurú digital: de compadres a ChatGPT

En Latinoamérica tenemos la costumbre de preguntarle a los compadres, a la tía sabelotodo o al amigo que “sabe de todo” cuando tenemos dudas. Pero la tecnología avanza y hoy, ese personaje se llama ChatGPT o cualquier otra IA que prometa respuestas rápidas. El problema es que, igual que el compadre, a veces la IA también se inventa las cosas.

Eso fue justo lo que le pasó a un cliente de soporte técnico (el protagonista de nuestra historia tomada de Reddit). Resulta que mandó un ticket pidiendo que le activaran varias funciones con nombres tan extraños que ni los propios desarrolladores sabían de qué hablaba. Buscaron en la documentación, preguntaron a medio mundo y nada… hasta que a un colega se le ocurrió: “Oye, estos nombres suenan a cosas de inteligencia artificial”. ¡Bingo! El usuario había preguntado a ChatGPT cómo hacer algo y la IA, muy creativa, le inventó todo un menú de funciones inexistentes, explicando además que debía contactar a soporte para activarlas.

Cuando lo enfrentaron, el cliente admitió que usó la IA para “reflexionar” y hasta se quejó de que esas funciones deberían existir porque le parecían una “idea brillante”. Los de soporte, con más paciencia que santo, le tuvieron que explicar que no, que esas maravillas sólo existían en la imaginación de la IA y que mejor leyera la documentación antes de andar creyendo todo lo que dice un robot.

“Lo vi en internet…” versión 2024

Esto no sólo pasa en informática. Como bien dice un usuario en los comentarios, “Yo he visto gente preguntando por qué su cámara no hace lo que ChatGPT dice que puede hacer”. Y otro remata: “Estamos perdiendo la cabeza, la gente cree más en el autocorrector que en el manual que nunca buscaron”.

¿Te acuerdas cuando el primo del amigo juraba que en el Pokémon Azul podías conseguir a Mew si movías un camión invisible? Pues ChatGPT es ese primo, pero con acceso a toda la información del mundo… y la misma imaginación para inventar teorías.

En los foros de tecnología, los técnicos cuentan que cada vez reciben más tickets de usuarios que quieren activar funciones que jamás existieron, sólo porque “la IA lo dijo”. Y no falta quien, ante la evidencia, responde con el famoso “pues seguro soy yo el que está bien y todos los demás están mal”.

Un profesor universitario en uno de los comentarios compartió: “Antes, el 85% de mis estudiantes fallaban una tarea de XML por sobrepensar las cosas. Este año todos la entregaron perfecta… pero ya sé que todos copiaron y pegaron la respuesta de la IA, porque en otras cosas siguen igual de despistados”. Ni oportunidad de discutir ni aprender, porque ahora nadie piensa: sólo copian.

¿De quién es la culpa: de la IA o de quienes la usan?

En los comentarios hubo debate. Algunos defendieron a los usuarios, señalando que hoy en día los manuales ya no sirven de mucho. Otros creen que la verdadera crisis es la falta de pensamiento crítico: “La IA es como un martillo neumático, útil para ciertas cosas, pero si lo usas para todo, terminas rompiendo más de lo que arreglas”.

Un ingeniero en ventas de software confesó que hasta para resumir información de sus propios productos, la IA le inventa datos o le hace mal los cálculos. “No sé qué está pasando, pero hasta las cuentas más simples me las saca mal…”.

Y no faltó el médico que contó cómo un paciente intentó convencer al personal de que le recetaran pastillas porque “ChatGPT me las recomendó para mis síntomas, ¡se los puedo mostrar!”. La respuesta fue épica: “Perfecto, vaya y pídale la receta a ChatGPT”.

Lo cierto es que, como bien concluyó otro usuario, la inteligencia artificial no sabe hechos, sólo sabe cómo suenan los hechos. Por eso, antes de fiarse ciegamente, hay que recordar el clásico consejo: “Usa IA para informarte, pero consulta a un profesional para decidir”.

¿Inteligencia artificial o ingenuidad artificial?

No todo es malo: varios educadores están empezando a enseñar a los estudiantes cuándo sí y cuándo no usar IA, en vez de prohibirla a rajatabla. Al final del día, como decimos por acá, “el que no oye consejo, no llega a viejo”. La tecnología es una herramienta poderosa, pero, como cualquier herramienta, hay que saber cuándo usarla… y cuándo no.

Así que la próxima vez que escuches a alguien decir “pero ChatGPT dijo…”, recuerda la historia de este usuario y su ticket imposible. Y si tú eres de los que preguntan a la IA hasta cómo hacer café, ¡no te ofendas! Nomás acuérdate de preguntarle también: “¿Estoy seguro que puedo confiar en esta respuesta?” y, de ser posible, consulta a los expertos de carne y hueso.

¿Te ha pasado algo parecido en tu trabajo o con conocidos? ¿Te ha inventado la IA una solución mágica y luego resultó puro cuento? Cuéntanos tu historia en los comentarios, ¡que seguro no eres el único!


Publicación Original en Reddit: 'But ChatGPT said...'