¿Por qué siempre encuentras las llaves en el último lugar que buscas? El dilema existencial de Kevin
¿Alguna vez te has quedado mirando el techo preguntándote por qué diablos las cosas siempre aparecen en el "último lugar donde buscas"? No eres el único. En todos lados, desde la cocina de la abuela hasta la oficina llena de papeles, esta frase ha causado más confusión que el horario de verano. Pero lo que para unos es solo una expresión popular, para otros puede convertirse en un misterio digno de romperse la cabeza… o de quedarse como Kevin: perplejo, con cara de "me explotó el chip".
Hoy te traigo la historia de Kevin, un personaje que se topó de frente con la simpleza filosófica de una frase tan cotidiana, que terminó haciéndole cortocircuito. Y sí, seguro te vas a ver reflejado más de una vez, porque, seamos honestos, ¿quién no ha perdido alguna vez sus llaves, el control remoto o hasta la dignidad, solo para encontrarlos en el lugar menos pensado?