Cuando el jefe quiso hundirlo… ¡y terminó quemándose solo!
¿Alguna vez has tenido ese jefe que parece que solo está esperando a verte tropezar? Ese que, si algo sale mal, te señala con el dedo, pero si algo sale bien, se cuelga la medalla. Bueno, pues la historia de hoy es la venganza dulce que muchos hemos soñado en la oficina: la de un empleado que, con astucia y mucha paciencia, convirtió una trampa en la oportunidad de su vida… y mandó a su jefe directo a la lona.
Siéntate con tu café o tu mate, porque esto se va a poner bueno.