La llamada misteriosa al hotel: ¿padre preocupado o algo más turbio?
En la recepción de un hotel, uno ve de todo. Desde huéspedes con historias dignas de telenovela hasta llamadas que te dejan pensando si vives en una película de suspenso. Pero lo que me pasó un miércoles (¡malditos miércoles, siempre traen cosas raras!) todavía me tiene rascándome la cabeza. ¿Alguna vez has sentido ese presentimiento de que algo no está bien, pero no sabes exactamente por qué? Pues así empezó mi turno ese día.