Cuando tu asesor roba tu investigación y terminas haciéndolo famoso en tu barrio
¿Alguna vez has sentido que en la universidad algunos profes tienen más mañas que político en campaña? Bueno, la historia que te traigo hoy es digna de un capítulo de “La Rosa de Guadalupe” versión académica: traiciones, venganza, y hasta cartelones que dejan temblando a más de uno. Prepárate, porque esto pasó en la Universidad de Oklahoma, pero podría ocurrir en cualquier facultad del mundo hispano.
Imagina que trabajas años en tu investigación de posgrado, aguantando explotación y cambios de reglas solo para que, al final, tu propio asesor intente quedarse con tu trabajo. ¿Qué harías? ¿Llorar? ¿Renunciar? ¿O hacer justicia a lo Juan Gabriel: “Pero qué necesidad…”?