Cuando el cliente grosero se queda temblando: La dulce venganza de un conductor de Uber
¿Quién no ha tenido un día en el que simplemente no tienes ganas de aguantarle sus malos modos a nadie? Esa fue exactamente la situación que vivió un conductor de Uber en Detroit, quien decidió que la mejor “venganza pequeña” era dejar a un grupo de pasajeros congelándose por su mala actitud. La historia, contada en Reddit, desató una ola de anécdotas y risas que, aunque ocurrieron lejos de Latinoamérica, nos resultan demasiado familiares.
Y es que, seamos sinceros, en cualquier ciudad de Latinoamérica todos conocemos a ese tipo de persona que cree que porque está pagando por un servicio, tiene derecho a tratar a los demás como si fueran sus empleados personales. Pero a veces, la vida (o el karma) se encarga de darles una lección... con un toquecito de sabor.