Cuando las reglas de viáticos salen más caras: la pequeña venganza de un empleado ingenioso
¿Alguna vez has sentido que las reglas de la oficina están hechas para complicarte la vida más que para ayudarte? Pues prepárate para reír y reflexionar, porque la historia de hoy es el ejemplo perfecto de cómo “seguir las reglas” puede salirle carísimo a una empresa… y de paso, darte una dulce venganza.
Imagina que viajas por trabajo, te toca ajustarte a normas absurdas y, al final, terminas demostrándole a tu jefe que a veces, por querer ahorrar unos pesos, terminan gastando una fortuna. Así le pasó a nuestro protagonista, quien aplicó la clásica “si así lo quieren, así se hace”, pero con un giro que hizo temblar al departamento de finanzas.