Cuando el huésped es el verdadero niño: crónica de una mañana en la recepción
¿Quién no ha tenido un día en el trabajo donde parece que la vida te lanza retos dignos de una telenovela? En los hoteles, la recepción es el epicentro de todo: desde dramas familiares, solicitudes absurdas, hasta esos clientes que parecen haber dejado la madurez en casa, junto con sus zapatos. Hoy les traigo una historia que seguramente hará que muchos trabajadores de atención al cliente se sientan identificados (y quizá hasta suelten una carcajada, o un suspiro de resignación).