El cliente que no recibió un correo... ¡y juró vengarse en los periódicos!
Si alguna vez has trabajado en atención al cliente—ya sea detrás de una barra, en una tienda, o, como en este caso, en la recepción de un hotel—sabes que los viernes por la noche pueden ser una verdadera caja de sorpresas. Y no siempre sorpresas agradables. Pero hay historias tan absurdas que terminan sacándonos una carcajada, como la que te voy a contar hoy: la del señor que creyó haber descubierto el agujero negro de las reservas porque “no recibió un correo electrónico”.