La venganza más ingeniosa: cuando firmar a tu papá al servicio de la iglesia se vuelve un karma eterno
¿Quién no ha sentido alguna vez esa rabia adolescente cuando te obligan a hacer algo que odias? Imagínate que, a tus 13 años, tu papá te arrastre cada domingo a la iglesia para que pases una hora coloreando dibujitos de Jesús con crayones, mientras el resto de los adultos tiene “conversaciones importantes”. ¿Te suena familiar? Pues la historia que te voy a contar demuestra cómo hasta el más pequeño de los actos de rebeldía puede tener consecuencias épicas… y hasta un poco santas.