¿Seguir las reglas en un hotel es racista? La increíble historia tras el mostrador
Trabajar en la recepción de un hotel nunca es aburrido. Si alguna vez pensaste que sólo es sonreír y entregar llaves, déjame contarte una historia que te hará pensar dos veces antes de juzgar el trabajo de los recepcionistas. En especial, si hablamos de hoteles "extended stay", esos donde la gente se queda semanas o meses, como si fuera su propio depa. Aquí, entre huéspedes que se sienten de la familia y empleados nuevos que apenas distinguen el “buenos días” del “buenas noches”, surgen situaciones tan insólitas como graciosas.
Hoy te traigo una de esas anécdotas que, aunque parezcan sacadas de una serie de comedia, son el pan de cada día en la industria hotelera. ¿Te imaginas que te acusen de racista sólo por pedir una identificación? Pásale, que aquí empieza el chisme.