La dulce venganza de los Cheetos: cuando tu roomie aprende a no tocar tus botanas
¿Quién no ha tenido un roommate tragón que se cree con derecho a meter mano en tus botanas favoritas? En Latinoamérica, donde compartir es ley pero la comida ajena es sagrada, no hay mayor traición que abrir tu refri o alacena y ver que desaparecieron tus papas, tus galletas o, peor aún, esos Cheetos Flamin’ Hot que llevabas semanas antojándote. Hoy les traigo una historia digna de una serie de comedia, con todo el sabor (y el polvo naranja) de la venganza más sabrosa y ligera.
Porque una cosa es compartir el mate, el café o hasta una empanada, pero... ¡con los snacks no se juega!