Cuando las reservas se esfuman: una noche de pesadilla en recepción de hotel
¿Alguna vez has sentido que tu trabajo se parece más a un episodio de “La Rosa de Guadalupe” que a lo que te prometieron en la entrevista? Pues imagina trabajar en la recepción de un hotel en plena temporada alta, donde las reservas desaparecen, los huéspedes se multiplican como gremlins y cada problema parece competir por el premio al drama del año. Así fue la noche de nuestro protagonista, quien sobrevivió a una jornada maratónica de 12 horas, enfrentándose a huéspedes más tercos que un burro en feria y a un sistema de reservas con más bugs que una computadora en cibercafé viejo.