Cuando el cliente cree que manda… y el cajero le da una lección con “dinero bueno”
¿Alguna vez te ha tocado ese cliente que entra a la tienda con aires de grandeza y te trata como si le debieras la vida? Si has trabajado de cajero en Latinoamérica, seguro sabes de qué hablo: el típico que exige, impone y cree que por traer billetes grandes ya se ganó el derecho a todo. Hoy te traigo una historia gringa, pero que podría pasar perfectamente en la tiendita de la esquina, con la doña reclamando o el señor que te quiere pagar los chicles con un billete de $1000.
Esta anécdota, rescatada del foro de Reddit “Malicious Compliance”, nos muestra cómo a veces la mejor venganza es simplemente hacer tu trabajo… pero al pie de la letra y con una sonrisa que desarma hasta al más prepotente.