Cuando tu vecino te corta el agua... ¡y terminas dándole la venganza más escatológica!
¿Alguna vez has sentido tanta rabia por una injusticia que la venganza te supo más dulce que el dulce de leche? Pues hoy traigo una historia que parece de telenovela, pero pasó en la vida real, al otro lado del mundo, en la rural Nueva Zelanda. Prepárate para reírte —y tal vez apretarte la panza— porque esto no tiene desperdicio.
Un vecino corta el agua de otro. El afectado, con una hija recién nacida y sin dinero para abogados, decide no quedarse de brazos cruzados. Pero en vez de buscar pleito legal, opta por una venganza tan creativa como… digamos, digestiva. ¡Sigue leyendo porque esto se pone bueno!