Cuando la jefa quiso corregir… y terminó corrigiéndose sola: una historia de venganza laboral
En toda oficina latinoamericana siempre hay esa persona que quiere tener el control de todo, hasta de cómo se escribe “Buenos días” en los correos. ¿Te imaginas trabajar para alguien que quiere revisar cada email que sale de tu bandeja? Sí, aunque suene a novela de oficina, esto le pasó a un joven recién egresado, quien, con una mezcla de picardía y paciencia, terminó dándole una lección inolvidable a su jefa.
Y es que, como dicen por aquí, “el que mucho abarca, poco aprieta”. Nuestra historia empieza con un jefe (o mejor dicho, jefa) que no sólo quería estar en todas, sino que además, quería presumir de ser la reina de la ortografía… aunque ni siquiera sabía escribir bien.