El compañero de oficina que odiaba el ramen (y no podía dejar de decirlo)
En cada oficina de Latinoamérica hay personajes únicos, pero siempre hay uno que se lleva la corona de lo más insoportable. Hoy les traigo la historia de “Kevin”, ese compañero que no puede ver a otros disfrutar de algo sin meterse… aunque ni le afecte. Todo comenzó con algo tan inocente como un tazón de ramen en invierno, ¡y terminó siendo el chisme del año en la oficina! ¿Quién diría que unos simples fideos instantáneos desatarían tanta polémica?
Vamos a sumergirnos en este relato lleno de risas, drama de oficina y una buena dosis de “¿a quién le importa?” que seguro te recordará a algún personaje con el que has trabajado.