Cuando los pervertidos reciben su merecido: Una historia de sarcasmo en la parada del bus
La ciudad, la noche y las paradas de bus: una combinación que muchos conocemos y pocos extrañamos. Todos hemos escuchado historias de terror urbano, pero pocas con un giro tan inesperado y divertido como la que te voy a contar hoy. Imagina que sales tarde del hospital, cansada, sola y esperando el bus en una esquina medio desierta. De repente, un desconocido se acerca y... bueno, lo que sigue no es apto para gente que se asusta fácil. Pero aquí viene lo bueno: en vez de entrar en pánico, nuestra protagonista responde con el tipo de sarcasmo que solo alguien con nervios de acero (o de pueblo pequeño) podría soltar.