El día que el “éter” casi deja sin red a toda una oficina: anécdotas del Ethernet delgado
¿Alguna vez te has preguntado por qué en la oficina de tu escuela o trabajo nadie te deja tocar “esos cables raros” que salen de las computadoras? Si eres de los que crecieron con Wi-Fi y fibra óptica, prepárate para reírte (y aprender) con una historia de la vieja escuela, cuando conectar computadoras era casi un acto de fe y el sentido común brillaba por su ausencia.
Hoy te traigo una joya de los años ochenta: una anécdota real de la era dorada del “Ethernet delgado”, donde un pequeño error podía dejar a toda la oficina sin internet… y una pizca de picardía resolvía más que cualquier manual de usuario.