El huésped tiene tiempo... ¿y el recepcionista? Una noche en la jungla hotelera
¿Quién no ha soñado con que la última hora del turno pase volando? En los hoteles, la noche puede ser tan tranquila como un domingo sin fútbol… o tan caótica como el último minuto de un clásico River-Boca. Así empieza la historia de hoy: un recepcionista exhausto, con los zapatos fuera y la esperanza de no lidiar con más dramas antes del amanecer, y un entrenador de atletismo con toda la paciencia del mundo… o al menos eso dice.