La insólita vez que tuve que repintar la fotocopiadora porque 'se veía fea
Trabajar en una oficina latinoamericana puede ser tan impredecible como un partido de fútbol en tiempo extra: uno nunca sabe qué va a pasar ni quién va a marcar el gol... o en este caso, quién va a decidir que la nueva fotocopiadora es demasiado fea para el jefe. Sí, así como lo lees: esta es la crónica de cómo un simple cambio de máquina terminó en una misión casi artística, con risas, memes, y lecciones sobre el absurdo del mundo corporativo.