El día que la grúa levantó más que egos: Venganza en el escuadrón antibombas
Hay días en el trabajo donde uno se siente como actor secundario en una telenovela de Televisa, pero con cascos de seguridad en vez de tacones. Así fue para el operador de grúa de nuestra historia, quien, armado con paciencia y un poco de picardía, terminó dándole una cucharada de su propio chocolate a un compañero que, como decimos en México, se sentía el último bolillo del paquete.
¿Quién iba a pensar que una simple grúa y un poco de “red tape” gubernamental podrían orquestar una venganza tan sabrosa, digna de cualquier sobremesa familiar? Prepárate para conocer cómo un escuadrón antibombas terminó aprendiendo que no todo explota… a veces las cosas solo se elevan.