Señor, no voy a cambiar todos los relojes de la tienda solo para usted
¿Te ha pasado que llegas a una tienda justo cuando están por cerrar, y te encuentras con la mirada impasible del empleado que ya está soñando con su cama? Pues, prepárate para una historia que podría pasar en cualquier tiendita de barrio o supermercado en Latinoamérica, donde el tiempo parece tener vida propia y los relojes, más bien, personalidad.
Hay personas que creen que el mundo gira alrededor de su reloj, y si su teléfono marca una hora, entonces es la hora oficial, la universal, la que rige el destino de todos. Pero, ¿qué pasa cuando ese reloj no coincide con el de la tienda? Ahí es cuando comienza la verdadera novela.